Los socios minoritarios de Sánchez, abiertos a apoyar a Feijóo en la próxima legislatura

Coalición Canaria, PRC y Teruel Existe podrían apoyar al líder popular, aunque un pacto PP-Vox les alejaría

El presidente del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo.
El presidente del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo. FOTO: Jesús Hellín Europa Press

Alberto Núñez Feijóo aspira a conseguir una mayoría absoluta en las próximas elecciones para no tener que depender de nadie; si bien, como se antoja casi imposible, quiere optar por una victoria holgada que le acerque lo máximo posible a los 176 diputados que marcan la mayoría en el Congreso y evitar tener que depender de Vox. No depender de los de Santiago Abascal, pero muy probablemente tendrá que depender de otros socios minoritarios: además del PNV, con quien el PP está en proceso de reconciliación, hay hasta siete diputados de partidos minoritarios que pueden jugar un papel determinante en la próxima legislatura.

Entre ellos están Foro Asturias (1) y UPN (2), que se da por hecho que apoyarán a Feijóo; y están Coalición Canarias (2), Teruel Existe (1) y PRC (1), que ahora están apoyando a Pedro Sánchez, pero podrían virar hacia Feijóo en la próxima legislatura y ser determinantes en función de las mayorías que arrojen las urnas en las próximas elecciones generales. En este sentido, tomando la última encuesta de LA RAZÓN, publicada a finales de agosto, Feijóo lograría entre 140 y 142 escaños (50 más que Sánchez), lo que le dejaría a 36/34 de esa mayoría. Por tanto, por ahora, sería insuficiente con los partidos minoritarios y el PNV y requeriría a Vox.

Y aquí viene el siguiente problema: tanto PNV como Coalición Canaria y Teruel Existe ya han advertido que si Feijóo pacta con Vox, no prestarán sus apoyos al líder popular. El Partido Regionalista de Cantabria evita hablar de “líneas rojas”, pero tampoco ve con buenos ojos a los de Abascal porque pretenden suprimir las autonomías, esencia de la propia formación, que se fundó precisamente para recuperar la autonomía cántabra. Consultado por este diario, José María Mazón, diputado del PRC, recuerda que han gobernado en Cantabria desde 1995 en coalición con PP y PSOE y, por tanto, no tienen “ni vetos ni líneas roja ni cordones sanitario”. “Nunca hemos estado cerrados a nada” afirma, aunque considera que valorar un pacto con Feijóo ahora “es muy pronto”. “Lo nuestro es defender los intereses de Cantabria. El que mejor se adapta a nuestros planteamientos”, afirma. “Nos incomodaría Vox en el sentido que va contra las autonomías y quiere recentralizar. Nosotros, con Vox, directamente, nunca pactamos”, señala.

Por su parte, Fernando Clavijo, actualmente secretario general de Coalición Canarias y senador, sí que es mucho más rotundo. “Ni con Vox ni con Podemos. Los extremos son inadecuados. Ambos representan lo que no queremos para Canarias”, afirma, situando un pacto de PP con Vox como línea roja. A partir de ahí, Clavijo señala que tiene buena relación con Feijóo de su etapa como presidente de Canarias: “Compartíamos mucho la política fiscal y financiera. Tenemos una relación personal cordial y afable”. Si bien, solo prestará sus votos en función de lo que el PP ofrezca para Canarias. “Siempre poniendo a Canarias por encima”, afirma, tras explicar que ya han mantenido reuniones en los últimos tiempos para compartir la visión que tienen sobre la actualidad, aunque “nada serio”. Clavijo,

Finalmente, Tomás Guitarte también ha puesto como veto un pacto con Vox ya que Teruel Existe solo pacta con quien respete las autonomías ni defienda estar en Europa y los de Abascal no están ahí. En este sentido, cabe recordar la presión que ejerció Vox sobre Teruel Existe cuando Guitarte se convirtió en el diputado decisivo para que Sánchez fuera investido en enero de 2020. En cualquier caso, para Guitarte, el único condicionante para trabar acuerdos con Feijóo son las medidas que ofrezca (el programa para luchar contra la despoblación) y está abierto a llegar a acuerdos con él.

Antiguamente, el PP también podía pactar con los nacionalistas catalanes articulados en torno a las siglas de Convergència i Unió, pero ahora se antoja imposible. Ese grupo, que apoyó a Mariano Rajoy, está ahora dividido en JxCat y PDeCat. JxCat está en la radicalidad y es inviable llegar a acuerdos (ni Sánchez, pese a todas las cesiones al independentismo, ha sido capaz de incorporarlo a la ecuación de gobernabilidad) y el PDeCat, que ahora cuenta con cuatro diputados, sí estaría más dispuesto a la negociación (está obteniendo grandes réditos para Cataluña en sus negociaciones legislativas con el Gobierno), pero habrá que ver qué representación obtiene en las próximas elecciones generales dado que es un espacio en reconstrucción.