Díez coge aire frente a los críticos y aplaza su futuro a después del 24-M

Anuncia que tras los comicios se someterá a un Congreso Extraordinario

La dirigente de UPyD, Rosa Díez, a su llegada al Consejo Político
La dirigente de UPyD, Rosa Díez, a su llegada al Consejo Político

Rosa Díez hacía frente ayer en Madrid al Consejo Político más agitado de los siete años de historia de Unión, Progreso y Democracia (UPyD)

Rosa Díez hacía frente ayer en Madrid al Consejo Político más agitado de los siete años de historia de Unión, Progreso y Democracia (UPyD). Tras más de siete horas de debate, la portavoz de UPyD se daba un respiro frente a sus críticos y anunciaba la convocatoria de un congreso extraordinario del partido tras las elecciones autonómicas y municipales de mayo como vía para solucionar la crisis abierta en la formación tras el desastre electoral en Andalucía, que originó peticiones de dimisión entre los de su propia partido. Finalmente, su propuesta salió adelante y fue aprobada por 82 votos a favor, 38 en contra, dos abstenciones y un voto nulo.

Las diferencias que han aflorado en los últimos meses en la formación se pusieron de manifiesto en el Consejo Político de Unión Progreso y Democracia, que contó con más de medio centenar de intervenciones de sus miembros. Rosa Díez ya había avisado de que no pensaba dimitir, como le habían pedido una parte de los dirigentes de su formación (entre ellos los diputados Toni Cantó, Irene Lozano y Álvaro Anchuelo), pues según ella eso supondría «el mayor daño que podría hacer al partido ahora». Asimismo, añadió que eso sería «lo más fácil» para ella en este momento, igual que habría sido sencillo «abandonar la lucha contra ETA» en su día.

Respecto a Cantó, respaldó su continuidad como candidato a presidir la Comunidad Valenciana. Pese a sus diferencias, le definió como un demócrata «que seguirá trabajando para defender las ideas de Unión progreso y Democracia (UPyD)».

En su intervención inicial, la diputada pidió disculpas por la falta de autocrítica durante la rueda de prensa celebrada el pasado lunes, donde no reconoció ningún error a pesar de la debacle andaluza.

La líder de UPyD se manifestó «dispuesta a resistir todo lo que haga falta», por lo que pidió a los 150 integrantes de la dirección «un apoyo claro» para continuar adelante juntos porque «este partido tiene mucho futuro», recalcó.

La diputada vasca hizo hincapié en su deseo de continuar defendiendo los principios de su formación política, UPyD, cuente su partido o no con los votos necesarios para continuar en las instituciones. Denunció, al mismo tiempo, que la intención de muchos es destruir el partido, ya que UPyD es hoy «tan molesto como lo fue Basta Ya en su día».

Durante una breve comparecencia ante los medios de comunicación, celebrada tras concluir el Consejo, la líder de UPyD reconoció que los críticos habían convencido a la dirección de la necesidad de celebrar un Congreso Extraordinario para llegar «preparados» a las elecciones generales que tendrán lugar previsiblemente a finales de año.

Insistió también en que UPyD tiene que estar unido para afrontar las municipales y autonómicas del próximo 24 de mayo, por lo que festejó que todos los miembros del Consejo Político abogasen por buscar soluciones para «resolver los problemas» de los ciudadanos, subrayando asimismo la necesidad de que su formación subsista en el panorama político español. Díez se mostró dispuesta a hacer «todos los cambios necesarios» que no incluyan una perdida de autonomía del partido.

El Consejo concluyó con una Rosa Díez que pospone el esclarecimiento de su futuro hasta después de las elecciones de mayo. Su futuro político está por tanto en manos de ese anunciado Congreso Extraordinario