El rey de Marruecos retira el indulto al pederasta español

Manifestantes chocan con la Policía durante una protesta en contra del perdón real al pedófilo español en Rabat, el viernes por la noche
Manifestantes chocan con la Policía durante una protesta en contra del perdón real al pedófilo español en Rabat, el viernes por la noche

El rey de Marruecos decidió ayer revocar el indulto otorgado el pasado martes al pederasta español Daniel Galván y que causó tanto revuelo en el país norafricano entre diversas organizaciones de abogados y de defensa de la infancia. Mohamed VI había concedido una medida de gracia a 48 presos de nacionalidad española, entre los que se encontraba Galván. Pero ayer y tras una oleada de protestas y críticas desde la opinión pública marroquí, el rey anuló el perdón. Esta acción tan inusual en el monarca, que no suele ofrecer explicaciones ni sobre los indultos ni sobre las decisiones que toma, fue transmitida por el Gabinete Real a través de un comunicado difundido por la agencia MAP.

«Su majestad, el rey Mohamed VI, que Dios le asista, decidió proceder a la retirada de la gracia anteriormente concedida al llamado Daniel Galván de nacionalidad española». Según el comunicado, la «retirada de carácter excepcional» ha sido decidida por el propio el rey «en consideración de los fallos que marcaron el procedimiento, de la gravedad de los crímenes cometidos y del respeto del derecho de las víctimas». De hecho, el monarca marroquí ha dado «altas instrucciones al ministro de Justicia para examinar con su homólogo español los pasos a dar tras la retirada de esta gracia». Además, desde la agencia de noticias estatal recuerdan que «una profunda investigación está en curso para determinar las responsabilidades y los fallos que pudieron llevar a esta liberación lamentable e identificar al o a los responsables de esta negligencia». Durante las protestas del viernes por la noche –en las que los agentes policiales golpearon con sus porras a los cientos de manifestantes, que intentaron protestar frente al Parlamento marroquí, localizado en el centro de Rabat, varias personas resultaron heridas. Entonces, el monarca alauí indicó que «es evidente que nunca habría aceptado que Daniel Galván pudiera dejar de cumplir su pena, habida cuenta de la atrocidad de los crímenes monstruosos por los que fue declarado culpable».