El “susanismo” se desmorona

Dirigentes partidarios de la presidenta en funciones reconocen la conveniencia de que “dé un paso al lado” ante las municipales y europeas. Ha hablado en un par de ocasiones con Sánchez y esperan que “tome una decisión personal”

Dirigentes partidarios de la presidenta en funciones reconocen la conveniencia de que “dé un paso al lado” ante las municipales y europeas. Ha hablado en un par de ocasiones con Sánchez y esperan que «tome una decisión personal».

Susana Díaz se despidió del Gobierno de Andalucía el pasado viernes anunciando que haría una "fuerte oposición". Casi al mismo tiempo envió una carta como secretaria general del PSOE andaluz a los militantes dónde hacía un llamamiento a la movilización y a "combatir"a la derecha, asume su papel fuera del Palacio de San Telmo y afirma que los socialistas estarán "vigilantes"y "beligerantes". La pregunta que se hacen todos en el socialismo andaluz, y también en el conjunto del PSOE, es cuándo tardará Susana Díaz en dejar el liderazgo de los socialistas andaluces.

Susana Díaz ha estado en política desde 1997 cuando fue elegida secretaria de Organización de las Juventudes Socialistas. Ha sido concejala, diputada en Madrid, diputada en el Parlamento andaluz, consejera del gobierno autonómico y pasó por varios cargos de responsabilidad en el "aparato"del PSOE, hasta lograr ser elegida secretaria de los socialistas andaluces en noviembre de 2013. Desde entonces ha acumulado derrotas. Algunas dulces, otras más graves. En 2013, se presentó a las elecciones andaluzas y obtuvo un mal resultado, aunque "salvó los muebles"y consiguió formar gobierno con el apoyo de Ciudadanos.

En las elecciones generales de 2015, el PSOE andaluz ganó las elecciones, pero con sólo un diputado de ventaja al PP. Un año más tarde, el socialismo andaluz perdió ante los populares, dejando de ser el granero de votos necesario para dar un vuelco en el mapa político español. En 2016, Díaz encabezó la crisis en el PSOE que cristalizó en el Comité Federal del 1 de octubre que acabó con el mandato de Pedro Sánchez. Muchos consideraron que estos hechos fueron "el inicio de la derrota en las primarias de 2017", que perdió estrepitosamente ante Sánchez que volvió a la SecretarÍa General socialista. Un año más tarde, Díaz ha perdido el gobierno andaluz registrando el peor resultado después de 36 años al frente del ejecutivo.

El susanismo quedó noqueado y culpó de la debacle "al tema independentista y a la posición de Sánchez hacía los partidos separatistas", pero en el PSOE andaluz también se achacó la derrota "a una forma de gobernar, a una forma de hacer las cosas que nos han desconectado de nuestra gente. Hemos perdido 400.000 votos que se han quedado en su casa". Hoy, Juan Manuel Moreno Bonilla inicia el trámite que le llevará a la presidencia de la Junta y hoy "el susanismo ha muerto, viva el PSOE", describe gráficamente un dirigente andaluz que plasma el debate de fondo que se está produciendo entre bambalinas.

La proximidad de las elecciones municipales y europeas ha evitado un duro enfrentamiento en el seno del PSOE andaluz, que tuvo un amago al día siguiente de las elecciones en palabras del secretario de organización del partido, José Luis Ábalos, que ponía voz a la música que se oía en Andalucía con los detractores de Susana "no puede seguir ni un minuto más". Sin embargo, el debate existe y en estos días se han oído voces de partidarios de Susana que demandan "un paso al lado"de la otrora todopoderosa dirigente. Muchos alcaldes están preparando su campaña y no cuentan con Susana Díaz "porque ya no es un valor añadido, es más bien una remora". El susanismo "se está disolviendo como un azucarillo"y cuando se abandone la Junta "todavía más, porque dejará de tener sus equipos", apuntan fuentes socialistas.

Estas mismas fuentes apuntan que "hay que dar tiempo al tiempo y buscar una salida negociada"y dudan que la todavía líder del PSOE andaluz "se atrinchere. No tiene ningún sentido porque ahora va a sufrir el síndrome de la invisibilidad. El teléfono no sonará". Algunos son más atrevidos y se preguntan si "alguien se imagina a Díaz presentándose a unas nuevas elecciones", y añaden con acidez que "ni tan siquiera tendrá presencia en la campaña de mayo. Muchos alcaldes no la llamarán y si Pedro toma las riendas de la campaña, sobre todo de europeas, ella estará de más".

Descartando el conflicto abierto, el socialismo andaluz espera una "toma de posición con altura de miras, dando un paso al lado para realizar un relevo tranquilo". Además, agregan fuentes bien informadas "Susana como jefa de la oposición tiene los pies de barro. Se pasará el día contestando a los ataques del gobierno sobre una factura, sobre un plan, sobre una actuación. Si quiere seguir teniendo un papel en política tiene que ser valiente y dar un paso al lado para no dejar al partido a los pies de los caballos". Ferraz y La Moncloa mantienen un cierto mutismo sobre la situación. Reconocen que Díaz está tanteando el terreno con el entorno más próximo a Sánchez, de hecho, ha hablado por teléfono en un par de ocasiones con el presidente, y esperan que "tome una decisión personal". No hay respuesta, pero la sensación es que para que el PSOE levante de nuevo la cabeza en Andalucía, Díaz debe apartarse. La incógnita es cuando lo hará.