Rajoy hubiese negociado una gran coalición con González en la actual situación política

El expresidente socialista considera "inevitable"e "inexorable"el desbloqueo político en España para "superar"la "crisis de representación"

El expresidente del gobierno Felipe González ha considerado "inevitable"e "inexorable"el desbloqueo político en España de cara a la nueva cita con las urnas para "superar"la "crisis de representación".

El expresidente del Gobierno, Mariano Rajoy, aseguró este viernes que habría negociado la formación de una "gran coalición"del Partido Popular y el PSOE en España si se hubiese enfrentado a un resultado como el que arrojaron las urnas el pasado 28 de abril y su interlocutor fuera el exjefe del Ejecutivo Felipe González.

En la charla 'Tres miradas sobre España', en el Foro La Toja-Vínculo Atlántico, en la que los dos expresidentes compartieron reflexiones, Rajoy respondió con un "sí"cuando se le planteó si en una situación como la que salió de las anteriores elecciones hubiera sido capaz de negociar con González una gran coalición para evitar nuevos comicios. "En una situación como la actual, con lo que está pasando, los dos como mínimo somos Churchill", agregó entonces González.

Rajoy rehusó en todo caso dar "consejos a nadie"en la actual situación, alegando que ya es "muy mayor para eso", reflexión ésta a la que González se sumó. Pasó entonces el expresidente popular a relatar lo que ocurrió en 2015, cuando el PP tenía 123 escaños, el PSOE 85 y Ciudadanos 40 y él ofreció una gran coalición.

Explicó que lo hizo creyendo que este modelo funciona en Europa y, ante el resultado de las urnas, se antojaba el momento de "romper una tradición absurda"en España que "impide coaliciones entre partidos que tantas cosas han hecho"por su país, refiriéndose al PP y al PSOE. "El éxito que tuve es conocido por todos", señaló.

Igualmente, rememoró que con la repetición electoral de 2016 volvió a plantear lo mismo y tampoco tuvo "mucho éxito"a pesar de lograr firmar un acuerdo con Ciudadanos para desbloquear la investidura, lo que llevó a la crisis socialista que provocó la dimisión del actual presidente del Gobierno en funciones, Pedro Sánchez, por permitir ese Ejecutivo.

En base a esa experiencia, Rajoy remarcó que "no se puede gobernar si no tienes mayoría". "¡Es que no es posible!", enfatizó, escudándose en que "lo que hay que hacer es un pacto para cuatro años entre los que se pueda hacer con arreglo a lo que diga los españoles".

"Pero pretender gobernar sin mayoría y sobre todo si tienes 120 o 130 [escaños] es que no es posible y yo lo tengo clarísimo", insistió Rajoy quie aludió a continuación a la moción de censura que le echó del poder porque había otra mayoría posible que gestó Sánchez con Unidas Podemos y otros partidos regionalistas e independentistas.

Por su parte, González estableció que "los que no tienen posibilidad de formar gobierno no pueden impedir que se forme un gobierno de quien puede hacerlo". A su juicio, "tienen que facilitar"que se constituya.

De esa forma recomendó tácitamente una abstención técnica al menos del PP y Ciudadanos para que gobierne Sánchez, si bien recordó que lo mismo pidió tras las elecciones de 2016 al líder socialista para que gobernara su interlocutor de hoy. "Si el Gobierno es de mayoría, mejor; si no es de mayoría, se pueden pactar los temas fundamentales", detalló. "Claro", se escuchó a Rajoy replicar.

Además, el exlíder socialista quiso recordar que en julio de 2016 también dejó caer que "si se van repitiendo elecciones, no será con los mismos candidatos", pero, tras tirar la piedra, escondió la mano al rematar: "Lo dice mucha gente, yo no". No dijo que ya no piense lo mismo que entonces, sino que ya no se atreve a decirlo, porque ahora tiene miedo a las redes sociales.

Ya en su primera intervención, sin que le preguntaran expresamente por ello, el expresidente socialista había señalado que al país "hay que dotarlo de Gobierno y de propósito". También alabó la estabilidad que "esa malhadada Transición que tan mal hicimos", había generado en España, con "períodos largos, e incluso, como el mío, excesivamente largos"de gobiernos de un mismo partido.

Lo atribuyó a que entonces "se gobernaba mirando la centralidad"y urgió a que eso se recupere, aunque, bien mirado, lo excepcional no es que haya habido cuatro elecciones en cuatro años (con un coste total equivalente a una sola cita electoral en países con la misma población y la tercera parte de renta que España, puntualizó en otro instante) sino la estabilidad de entonces. "Tenemos que recuperar esa estabilidad, superar el sentimiento trágico para intentar saber pactar", aconsejó, lamentando que se haya pasado "del bipartidismo, no al multipartidismo, sino al bloquismo".

No fue la única puya que lanzó a la llamada nueva política. En un momento del coloquio recomendó a Podemos, sin mencionarlo, que lea la Constitución, porque así "no oiríamos tanta tontería sobre lo que es una coalición de gobierno". "¿Hablamos del Gobierno o de la asamblea de la facultad?", preguntó provocadoramente. En otro, mencionó al expresidente griego Alexis Tsipras y dijo que, frente a quienes le exaltaban antes, él empezó a apreciarle cuando se chocó con la realidad. Y en un tercero, se dirigió a Rajoy para bromear: "En la situación actual, con lo que está pasando, los dos, como mínimo, somos Churchill".