Francia entregará a los etarras Txeroki y Ata para juzgarles en España

Ambos están procesados en la Audiencia Nacional por lesa humanidad

Los etarras volverán a Francia tras el juicio
Los etarras volverán a Francia tras el juicio

Las autoridades francesas han acordado la entrega temporal de los exdirigentes etarras Garikoitz Aspiazu Rubina, Txeroki y Mikel Kabikoitz Carrera Sarobe, Ata, para ser juzgados en España por sendas causas pendientes

Serán devueltos a Francia para seguir cumpliendo allí condena, pero están a punto de viajar a España para responder por los crímenes que cometieron en nombre de ETA. Las autoridades francesas han acordado la entrega temporal de los ex dirigentes etarras Garikoitz Aspiazu Rubina, Txeroki y Mikel Kabikoitz Carrera Sarobe, Ata, para ser juzgados en nuestro país por sendas causas pendientes.

Se trata de una entrega temporal por el plazo de un mes. En el caso de «Ata» conllevará su ingreso directo en prisión, tal y como concreta el auto de la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional que dispone su traslado a Soto del Real. Sólo es definitiva la cesión de Soledad Iparraguirre, «Anboto», también a punto de regresar desde el país vecino.

La primera entrega, prevista para mañana, es la de Carrera Sarobe, que será juzgado a mediados de septiembre por alquilar la furgoneta con la que dos etarras –ya condenados por estos hechos– intentaron introducir, en enero de 2010 en Portugal, explosivos, armas y documentos falsos desde Francia. Después llegará «Txeroki», el día 2, para ser juzgado por el asesinato del magistrado José María Lidón en 2001 en Getxo (Vizcaya), hechos por los que ya fue juzgado el etarra Urtzi Murueta, acusado de haber ordenado el seguimiento al juez, si bien finalmente resultó absuelto por falta de pruebas.

No es la primera vez que Francia concede la entrega temporal de ambos ex dirigentes etarras, que constan entre los cinco jefes de la banda terrorista procesados en la Audiencia Nacional por lesa humanidad. En su primer juicio en España, Aspiazu Rubina fue condenado a 377 años de cárcel por el intento de asesinato de la ex teniente de alcalde de Portugalete (Vizcaya) en 2002, a lo que se han ido sumando otras condenas y alguna absolución por falta de pruebas.

Ese mismo resultado tuvo la causa por la que fue juzgado en España en 2016 Carrera Sarobe, que fue absuelto al no poder quedar acreditado que ordenara al «comando Otazua» el atentado con furgoneta bomba contra la casa cuartel de la Guardia Civil en Burgos en 2009, que causó 160 heridos.

España lleva años reclamando a Francia que permita el traslado de «Txeroki» para poder juzgarle como responsable intelectual del atentado en la T4 de Barajas que en 2006 mató a dos personas y puso fin a la tregua de la banda terrorista. Mientras tanto cumple pena en Francia por varias causas y sobre «Ata» han recaído dos cadenas perpetuas por el asesinato de guardias civiles y un policía francés, considerado la última víctima mortal de ETA.

La semana que viene termina de cumplir pena en Francia la histórica dirigente etarra Soledad Iparraguirre, «Anboto», que está previsto que sea extraditada a España el día 4 para ser juzgada por el asesinato del comandante del Ejército Luciano Cortizo en 1995 en León.

La entrega fue solicitada por la Audiencia Nacional hace cuatro años en virtud de la revisión que periódicamente hace la Policía de los atentados de ETA sin resolver. La Guardia Civil encontró una «comunicación orgánica» de «Anboto» al también etarra Sergio Polo fechada entre el 10 de noviembre y el 22 de diciembre de 1995 en un piso alquilado por este último en Pasaia (Gipuzkoa) en el que, como jefa de los comandos legales (no fichados) de ETA, le daba la orden de atentar contra Cortizo. En el atentado con bomba lapa resultó herida la hija del militar, que tenía 18 años.

Iparragirre y su pareja, uno de los últimos jefes de la banda, Mikel Albisu «Mikel Antza», fueron detenidos en Francia en octubre de 2004 y condenados a veinte años de cárcel. Él fue entregado a España en enero pasado y quedó en libertad ya que no tenía causas pendientes en España.

La ex dirigente de ETA, junto con José Antonio Urrutikoetxea, «Josu Ternera», fue la que leyó el comunicado en el que el 3 de mayo de 2018 la banda terrorista anunció su «disolución» definitiva. Mientras, un tribunal de apelación de París ha aplazado hasta octubre la entrega de «Ternera», detenido el 16 de mayo pasado en los Alpes franceses.