España

García Margallo: «El PSOE ha entregado la ventaja en Gibraltar a cambio de nada»

El ex jefe de la diplomacia española critica la opaca negociación sobre el Brexit que realiza el Gobierno.

El ex jefe de la diplomacia española critica la opaca negociación sobre el Brexit que realiza el Gobierno.

Durante su periodo al mando de Exteriores, Margallo se señaló por su firmeza a la hora de luchar por las reivindicaciones históricas de España en referencia al Peñón. Hoy, desde el Congreso, ve cómo el Gobierno tira la toalla precisamente cuando el Brexit brinda una oportunidad histórica para nuestros intereses.

¿Por qué la situación actual es una ocasión irrepetible para España en Gibraltar?

Primero, porque tenemos la legalidad internacional de nuestro lado. Naciones Unidas dice que Gibraltar es una colonia que atenta contra la integridad territorial de España y es contraria a las resoluciones en materia de descolonización. El principio de autodeterminación no es aplicable en Gibraltar, sino el de descolonización. Los británicos siempre han dicho que esas resoluciones son papel mojado y que no se iban a dejar presionar por ellas. Sin embargo, el Brexit puede

obligarles a cumplirlas.

Usted propuso en su día un régimen de cosoberanía...

La única fórmula posible de aplicar la legalidad internacional y que se atienda a los intereses de los gibraltareños es un régimen de cosoberanía en el que España asuma las relaciones exteriores de la colonia (también en materia de Defensa y de inmigración). Ésta es la propuesta que hice en 2016 en Naciones Unidas. Dicha cosoberanía iría acompañada de un estatuto personal que permitiera a los gibraltareños mantener la nacionalidad británica y, además, adquirir la española. También de un estatuto de amplísima autonomía para Gibraltar previsto en el artículo 144 de nuestra Constitución. Imprescindible sería, asimismo, un desarrollo económico de toda la zona, no sólo del Peñón sino también de todo el Campo de Gibraltar e incluso Ceuta.

¿Cómo calificaría la gestión del Gobierno de Sánchez en el último tramo de las negociaciones?

Están haciendo cosas incomprensibles. Llevar todas estas negociaciones en secreto sin contar con el Parlamento me parece una cosa sorprendente en una democracia madura. Entregar todas tus cartas a cambio de nada... No lo puedo entender. Van a intentar conseguir ventajas para los trabajadores españoles que ahora no tienen... Pero es que esas discriminaciones son intolerables y, desde luego, en régimen de cosoberanía como es obvio desaparecerían desde el minuto uno. El abandono de la reivindicación del aeropuerto es también incomprensible. La utilización conjunta del aeropuerto se la propuse a Hammond siguiendo el modelo del aeropuerto internacional de Basilea y lo cierto es que en principio estaba predispuesto a aceptarlo. Fue Picardo quien dijo que no.

¿La situación de debilidad por el desafío independentista en Cataluña pesó para que su sucesor en Santa Cruz, Alfonso Dastis, retirara la reivindicación de la cosoberanía de las negociaciones sobre el Brexit?

En 2000 y 2001 hubo negociaciones entre Blair y Aznar y estuvieron a punto de llegar a un acuerdo sobre la cosoberanía. Y ahora, que es cuando están incómodos por el Brexit, es cuando renunciamos a plantear nada. En cuanto al tema del independentismo catalán he de dejar claro que ese tema estaba decidido tanto con Reino Unido como con Escocia. En ningún caso hubieran aprovechado nuestra posible debilidad.

Recientemente se ha referido al hecho de que en el gabinete de Rajoy había compañeros que no compartían su entusiasmo con Gibraltar... ¿Puede extenderse un poco sobre esto?

A mí no me gusta enfangarme en cuestiones del pasado pero sí que es verdad que en las reuniones que se producían sobre Gibraltar organizadas por Exteriores hubo reticencias e incluso ausencias ordenadas por algunos ministerios. Se me hizo llegar en varias ocasiones que plantear la cosoberanía no era una buena idea, que había que ir a cosas más pragmáticas. Y yo dije que yo no iba en ningún caso a abdicar de mis posiciones y que iba a seguir adelante con entusiasmo.

Da igual que en Londres haya un gobierno de izquierda o de derecha, la defensa de un Gibraltar británico es una cuestión de Estado innegociable. ¿Por qué somos incapaces –desde la Transición– de hacer lo mismo?

Porque nosotros, en lo que se refiere a la defensa de nuestros intereses, siempre hemos sido extraordinariamente timoratos. Gibraltar debería ser una causa común a todos los partidos políticos.

¿Cómo es posible que una de las voces más a favor del actual estatus de Gibraltar, el ex senador socialista Rafael Estrella, sea el número dos del Instituto Elcano? ¿Y que el director, Charles Powell, sea inglés?

Desde luego si eso pasara en Londres el director del Instituto homólogo a Elcano duraría exactamente treinta segundos. Los gibraltareños siempre han estado seguros de que nosotros nunca íbamos a llegar hasta el final. Si hubiéramos insistido en la cuestión de la cosoberanía lo hubieramos logrado en un plazo muy corto.