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Muere por una infección el fiscal general que se enfrentó al «procés»

José Manuel Maza falleció ayer de una insuficiencia renal aguda por la que fue ingresado en la UCI de un hospital de Buenos Aires, donde se encontraba para participar en una cumbre de fiscalías iberoamericanas

El fiscal general del Estado, José Manuel Maza
El fiscal general del Estado, José Manuel Mazalarazon

José Manuel Maza falleció ayer de una insuficiencia renal aguda por la que fue ingresado en la UCI de un hospital de Buenos Aires, donde se encontraba para participar en una cumbre de fiscalías iberoamericanas.

El fiscal general del Estado, José Manuel Maza, falleció ayer en Buenos Aires (Argentina), horas después de ser ingresado en una clínica de la capital bonaerense por una insuficiencia renal aguda. Maza, de 66 años, se sintió indispuesto mientras asistía a la Asamblea de Ministerios Públicos Iberoamericanos (AIAMP), donde la Fiscalía española era elegida para la Secretaría General de este organismo, y los médicos que le atendieron aconsejaron su ingreso hospitalario. Su súbita desaparición ha provocado una honda conmoción entre jueces y fiscales españoles.

La última comparecencia pública del fiscal general del Estado se produjo el pasado 30 de octubre, cuando anunció la presentación de dos querellas por rebelión, sedición y malversación contra Carles Puigdemont y su Govern, por un lado, y la ex presidenta del Parlament, Carme Forcadell, y otros cinco miembros de la Mesa, por otro. Ambas denuncias llevaban la rúbrica del fiscal general del Estado.

Maza hubiera cumplido un año en el cargo, en el que sustituyó a Consuelo Madrigal, el próximo día 25. El ministro de Justicia, Rafael Catalá, confirmó el fallecimiento del fiscal general del Estado a través de su cuenta de Twitter poco antes de las ocho y media de la tarde. «Descanse en paz José Manuel Maza. Un extraordinario jurista y servidor público. La justicia y el derecho pierden a uno de sus más destacados profesionales».

El magistrado de la Sala Penal del Tribunal Supremo, al margen del desafío soberanista el peor trago de Maza al frente de la Fiscalía General del Estado se produjo el pasado 1 de junio con la renuncia de Manuel Moix como fiscal jefe Anticorrupción, al trascender que participaba en una sociedad familiar offshore en Panamá. Su renuncia se produjo apenas tres meses después de que Maza propusiera su nombramiento al Gobierno tras recibir el aval del Consejo Fiscal.

Nacido en Madrid el 23 de Octubre de 1951, Maza se licenció en Derecho e Historia por la Universidad Complutense de Madrid, donde además se diplomó en Criminología. Nacido en Madrid, el 23 de Octubre de 1951. Miembro de la Carrera Judicial desde 1975 y de la fiscal (donde fue número uno de su promoción) tres años después, fue juez decano de los Juzgados de Distrito de Madrid y miembro de la Sala de Gobierno del Tribunal Superior de Justicia de Madrid (TSJM). Entre 1988 y 2002, presidió la Sección Primera de la Audiencia Provincial de Madrid. En febrero de 2002 fue designado magistrado de la Sala Segunda del Tribunal.

Los casi doce meses de Maza en la cúpula de la carrera fiscal están marcados, sin duda alguna, por la respuesta del Ministerio Público al desafío independentista, que culminó hace menos de un mes con la formalización de sendas querellas, presentadas en la Audiencia Nacional y el Tribunal Supremo, contra el Govern de Puigdemont y la Mesa del Parlament. La calificación indiciaria de los hechos como rebelión, o en su caso sedición, le granjeó la enemiga del frente soberanista. El fiscal general defendió en sus denuncias el carácter «violento» de la ofensiva de los independentistas catalanes en la «fuerza intimidatoria» de algunas de las concentraciones callejeras promovidas por el Govern e incluso esgrimió la condena a los golpistas del 23-F, una sentencia en la que, recordaba, se estableció que la rebelión no tenía por qué ser violenta. Esas querellas, además, tuvieron un efecto inmediato: la huida de Carles Puigdemont y varios de sus ex consellers a Bruselas, pendientes ahora de que se produzca la entrega solicitada por la Audiencia Nacional a las autoridades judiciales belgas.

El inesperado fallecimiento de Maza se produce, además, en un momento crucial en el rumbo de la investigación por rebelión que él mismo propició, pues la Fiscalía debe pronunciarse en las próximas horas sobre la posible acumulación en el Tribunal Supremo de la causa que instruye la juez de la Audiencia Nacional Carmen Lamela contra el ex Govern, por un lado, y los líderes soberanistas Jordi Sánchez y Jordi Cuixart, «los Jordis», y el que fuera mayor de los Mossos, Josep Lluís Trapero, por otro. En su paso por la Sala Penal del Tribunal Supremo, Maza se opuso en 2012 a la absolución del ex juez Baltasar Garzón del delito de prevaricación por su investigación de los crímenes del franquismo. El juez firmó un voto particular discrepando de sus cinco compañeros en el que se mostraba convencido de que Garzón «sabía perfectamente» que incurría en un «grave incumplimiento de la Ley». Afirmar lo contrario le parecía a Maza «un insulto a la razón».

La Embajada de España en Argentina trabaja en la repatriación urgente del cuerpo sin vida del fiscal. Su familia está a la espera de la llegada a Buenos Aires de un hijo del máximo representante del Ministerio Público para tomar una decisión definitiva sobre el traslado y los detalles pertinentes.