El Gobierno recurre para que la ikurriña no ondee en Pamplona

Colocación de la Ikurriña en el balcón del Ayuntamiento de Pamplona antes del inicio de las fiestas de San Fermín 2015
Colocación de la Ikurriña en el balcón del Ayuntamiento de Pamplona antes del inicio de las fiestas de San Fermín 2015

Acude a la jurisdicción contenciosa al considerar que Bildu va «en contra de la legalidad vigente».

La Delegación del Gobierno en Navarra presentó ayer por la mañana, nada más conocerse que el alcalde de Bildu, Joseba Asirón, había colocado la ikurriña en el balcón del ayuntamiento durante el lanzamiento del chupinazo con el que dan comienzo las fiestas de San Fermín, un recurso contencioso administrativo por entender que se había vulnerado la legislación de la Comunidad Foral que aborda el asunto del uso de los símbolos.

Carmen Alba, la delegada del Gobierno, había estado reunida con los abogados del Estado en su despacho a la espera de acontecimientos. Nada más conocer lo que había ocurrido ordenó que se presentara el recurso, con el fin de que sea resuelto a la mayor brevedad.

«Desobediencia civil»

La actitud de Bildu, sucesora de Batasuna y demás marcas del «brazo político» de ETA, responde a la estrategia que ha formado parte siempre de este mundo de la «desobediencia civil». Lo justificarán de una manera o de otra pero al final la imagen que se transmite (la que interesa) es que son ellos los que marcan las pautas de actuación, por encima de legalismos, ya que representan la «voluntad del pueblo».

Durante años ésta ha sido una de las líneas estratégicas de las organizaciones del entorno proetarra. De hecho, la explicación que dio Asirón es que la presencia de la bandera vasca era absolutamente legal, ya que había sido colocada en deferencia a tres parlamentarias vascas que se encontraban presentes en el momento del chupinazo.

Sin embargo, en medios próximos a la Delegación del Gobierno, consultados por LA RAZÓN se subrayó que esta excepción está sólo prevista para autoridades como el presidente del Gobierno o del Parlamento vasco, o los consejeros de su Gobierno (lo que no es el caso) y además después de que se produzca una invitación oficial.

Cuando se supo que el Ayuntamiento había colocado una peana para un quinto mástil, se daba como seguro que la ikurriña iba a ser colocada por Asirón. Además, de manera indirecta se lo había sugerido su «jefe político» desde la cárcel, el dirigente de Batasuna Arnaldo Otegi, que precisamente celebraba ayer su cumpleaños y que lo pedía como regalo especial.

Por su parte, la delegada del Gobierno en Navarra, Carmen Alba, señaló que en el recurso contencioso administrativo, articulado por la Abogacía del Estado en la Comunidad Foral, se señala que la presencia de la ikurriña va «en contra de la legalidad vigente», además de ser contraria «al sentir de la mayoría de los navarros».

«La ley no lo permite», agregó la delegada, e insistió en que «todas las instituciones, y el ayuntamiento la primera, deben cumplir la legalidad».

Precisó que la presencia de las parlamentarias vascas «no permite que ondee la ikurriña, porque su visita tiene que ser oficial». «No vale su sola presencia ni la de cualquier parlamentario o cualquier autoridad. Debe ser una visita institucional».