Política

La misión de España en Líbano: impedir un aumento de las hostilidades entre Israel y Hezbolá

Un vehículo blindado español patrulla los alrededores de la base "Miguel de Cervantes"(16/11/2006)
Un vehículo blindado español patrulla los alrededores de la base "Miguel de Cervantes"(16/11/2006)

La misión de la Fuerza Provisional de Naciones Unidas para Líbano (FINUL) en la que participan en la actualidad más de medio centenar de militares españoles es impedir un recrudecimiento de las hostilidades entre Israel y las milicias como Hezbolá que devenga en otra guerra como la que tuvo lugar en 2006 y a raíz de la cual se decidió el despliegue español.

Según la página web de la FINUL, el objetivo de la misión internacional, en la que han participado tropas de una treintena de países, es la “supervisión de la cesación de las hostilidades y contribución a garantizar el acceso humanitario a la población civil”, así como facilitar al Gobierno libanés el control de la zona sur, controlada por Hezbolá.

La situación general en Líbano es considerada por el Gobierno español como de “calma tensa”, ya que continúa marcada por las “tensiones sectarias” y en los últimos años por la “influencia de la crisis de Siria”.

580 militares

Desde que comenzó la misión para España, en septiembre de 2006, han pasado por territorio libanés más de 20.000 militares, tanto del Ejército de Tierra como de la Armada. Actualmente el contingente destacado en la base ‘Miguel de Cervantes’, cerca de la localidad de Marjayoun, está compuesto por unos 580 efectivos.

En su misión en Líbano, las tropas españolas realizan diariamente patrullas a pie y en vehículo, establecen puntos de control y monitorizan permanentemente la situación en la denominada Línea Azul --la demarcación entre Líbano e Israel que hizo la ONU--, se sitúan en puntos de observación, actividades que llevan a cabo tanto solos como en colaboración con las Fuerzas Armadas libanesas. Todo ello con el objetivo de disuadir a las partes para evitar un nuevo conflicto.

Pero además, los militares españoles llevan a cabo otras actividades que, según explica el Ministerio de Defensa, no están directamente relacionadas con el cumplimiento de las resoluciones de la ONU pero sí “contribuyen al desarrollo de la zona, su estabilidad

y progreso”.

Así, destacan iniciativas de apoyo a la población como el programa Cervantes de enseñanza del español o consultas veterinarias para el ganado de la zona, así como las labores de desminado, tanto de zonas que previamente habían sido bombardeadas con bombas de racimo como de la Línea Azul para posibilitar su posterior marcaje y tratar de evitar incidentes. Europa Press