Elecciones catalanas

Una facción de la CUP pide investir a Mas para evitar un «grave error»

Poble Lliure desdeña un frente de izquierdas horas antes de que Junts pel Sí y los anticapitalistas vuelvan a negociar hoy. Antonio Baños, que aún no ha entregado su acta de diputado, rechaza una oferta para sumarse a la marca catalana de Podemos

Junts pel Sí abordará hoy el último asalto para intentar conseguir que dos diputados de la CUP avalen la investidura de Mas y evitar así nuevas elecciones
Junts pel Sí abordará hoy el último asalto para intentar conseguir que dos diputados de la CUP avalen la investidura de Mas y evitar así nuevas eleccioneslarazon

Poble Lliure desdeña un frente de izquierdas horas antes de que Junts pel Sí y los anticapitalistas vuelvan a negociar hoy. Antonio Baños, que aún no ha entregado su acta de diputado, rechaza una oferta para sumarse a la marca catalana de Podemos

Nadie en el frente soberanista quiere que el electorado le cuelgue el sambenito de ser el culpable de haber hecho saltar por los aires el proceso. Por eso, aunque Artur Mas y la cupera Anna Gabriel anden a la greña, y todos los partidos parecen haber asumido ya que habrán autonómicas el próximo 6 de marzo, Junts pel Sí y la CUP volverán a reunirse hoy a instancias de la Asamblea Nacional Catalana (ANC), Òmnium Cultural y la Asociación de Municipios por la Independencia (AMI) para intentar salvar el proceso. En el discurso para justificar su continuidad al frente de la presidencia tras el veto a la CUP a su investidura, Mas hurgó en la división de la formación anticapitalista para forzar su ruptura, a ver si así consigue que la facción independentista le ceda los seis diputados que le faltan para ser reelegido o logra convencer a sus compañeros de que, si no apoyan al convergente (con ocho abstenciones y dos votos a su favor), perderán una oportunidad «histórica» para empujar a Cataluña hacia la independencia.

El pequeño regalo de Reyes del que ayer pudo gozar Mas fue el comunicado de Poble Lliure, una de las organizaciones de mayor peso dentro de la CUP. Después de que el Consejo Político aprobara el domingo una estrategia que apuesta por el referéndum unilateral y por la construcción de una alianza de izquierdas, Poble Lliure se descolgó con un comunicado donde viene a decir que fue un error no apoyar la investidura de Mas porque pone en peligro el proceso soberanista. El texto –que puede leerse en la web afín llibertat.cat y que lleva por título «Pese a los obstáculos, la lucha por la independencia continua»– advierte de que «no facilitar la formación de un gobierno», esto es no investir a Artur Mas, supone «incumplir la promesa electoral de ser el acelerador y la garantía del proceso soberanista».

También alerta de que en las próximas elecciones, la CUP puede perder los diez diputados que obtuvo el 27-S. Los tiempos que eligió Mas para convocar elecciones ayudaron a tener al electorado soberanista movilizado, la Diada insufló fuerzas, y el error estratégico de la marca catalana de Podemos benefició a la formación antisistema. Ahora, después de tres meses de negociaciones fallidas, el soberanismo pierde fuelle. Y Podemos se ha rearmado con la apuesta del referéndum pactado, que apoya un 80 por ciento de los catalanes, según el barómetro del Centro de Estudios de Opinión de la Generalitat, y el efecto Ada Colau. La lectura de Poble Lliure es que ir a unas elecciones dentro de dos meses «pone en peligro la acumulación de fuerzas obtenida por el movimiento independentista el 27-S».

A estas variables hay que sumar que en septiembre la ANC pidió el voto para la CUP y que este domingo su presidente, Jordi Sànchez, pedía perdón por ello, alegando que «pensaba que era un voto a favor del proceso independentista». Sànchez es otro que, como Mas, vende el relato de que la CUP no está tan comprometida como CDC –o ERC–, con la independencia. Con su comunicado, Poble Lliure quiso desmentir esta acusación.

Además de señalar que no investir a Mas es un error, avisa a sus compañeros, que abogan por alianzas con otras formaciones de izquierda, de que no aceptarán ninguna propuesta que suponga «rebajar el contenido independentista de la CUP» (por lo que rechazan la oferta de ir con Podemos). Poble Lliure subraya que «no avalará ninguna candidatura ni ningún gobierno autonómico que sustituya el objetivo estratégico de la independencia por un hipotético referéndum unilateral, que, además de ser una repetición del 9-N, que cruzando los dedos tendría una participación ligeramente superior, sólo serviría para erosionar aún más la hegemonía independentista, un objetivo prioritario de los dirigentes de En Comú Podem».

Además de romper Convergència i Unió, hacer tambalear al PSC y diluir ICV en la lista catalana de Podemos, el empecinamiento de Mas por empujar a Cataluña hacia la independencia también ha acabado dividiendo a la CUP, que a diferencia del resto se define como independentista, además de feminista, socialista y anticapitalista.

Poble Lliure, igual que han expresado otras voces, también admite parte de responsabilidad en el desacuerdo entre Junts pel Sí y la CUP. Dice que reaccionó demasiado tarde cuando se veía que las negociaciones se estaban centrando de forma obsesiva en el nombre de una persona. La organización que forma parte de uno de los once grupos que dibujan la Crida Constituent, que el domingo desempató el resultado de las asambleas territoriales y el consejo político, agradeció el trabajo de Antonio Baños. «Seguro que con él y personas como él construiremos la república catalana independiente», dicen. Aunque, por ahora, Baños no ha entregado su acta de diputado, podría hacerlo efectivo hoy.