Una mano tendida al nacionalismo vasco

La Razón
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El aspirante a «reinventar» el proyecto del PSOE Patxi López ha arrastrado al socialismo vasco a un papel de comparsa del PNV. El secretario general del PSE se encuentra cómodo con los nacionalistas, incluso con los proetarras. Con Bildu llegó a un acuerdo sobre fiscalidad siendo lendakari y ahora ha negociado con el PNV el apoyo a los Presupuestos de Íñigo Urkullu hasta el final de la legislatura autonómica.

Quedan para la historia anécdotas como la sonrisa con la que se retrató en 2005 junto a las representantes de la izquierda abertzale, conocidas como las «nekanes», en una ronda política en la que a María San Gil, entonces presidenta del Partido Popular vasco, le dedicó una mueca de disgusto. También su reticencia a participar en la firma del acuerdo con los populares que le aupó a la Presidencia del Gobierno vasco en 2009.

Y es que Patxi López representa en su partido la negativa a alianzas entre no nacionalistas en el País Vasco. Su elección como secretario general del PSE en 1997 cerró radicalmente la estrategia de acercamiento al PP que había realizado su predecesor al frente del partido, Nicolás Redondo, quien concurrió a las elecciones autonómicas de 1994 en una alianza no firmada con Jaime Mayor Oreja para relevar al PNV de Ajuria Enea.

López no integró a quienes le habían disputado la secretaría general del PSE en 1997. Terminó con la disidencia dejándoles fuera de todos los órganos del partido y, poco a poco, también de los cargos públicos. Sin embargo, mantiene en el cargo de máximo prestigio del socialismo vasco a un amigo de Arnaldo Otegi, Jesús Eguiguren, quien hace unos días apostó por «poner las bases para gobernar con la izquierda abertzale».

Con ellos se entiende en el campo de la izquierda y ya ha adelantado que planteará esas propuestas fiscales con las que coincide con los proetarras en la Conferencia Política que el PSOE mantendrá en noviembre.

Allí, donde irá de la mano de otro posible aspirante a la secretaría general del PSOE, Eduardo Madina, argumentará que los socialistas han mantenido en los últimos tiempos «viejos dogmas y viejos clichés que ya no sirven». La autocrítica vendrá de quien ha estado casi desde la cuna en el partido.