Confiemos en los centros escolares, ¿por qué no hacerlo?

Tribuna de opinión

Tras seis meses en casa los niños comienza el colegio, pero no es un curso normal, son muchas las dudas que a los pequeños también les asaltan. No saben con que se van a encontrar ni como deben actuar. Llevamos meses diciéndoles que no se puede tocar nada, que no se dan abrazos ni besos, que guarden la distancia de seguridad... Ellos solo quieren volver a ver a sus amigos para poder disfrutar, jugar e interaccionar con sus iguales. Si a esto además le sumamos que ven y perciben que sus adultos de referencia no están tranquilos, que incluso van con miedo, el regreso a las aulas puede convertirse en un pequeño drama. Confiemos en los centros escolares, todo será más fácil.

Durante esta semana los niños de toda España vuelven a su segunda casa, a un entorno donde siempre se han sentido seguros y confiados. En este momento, nuestra obligación como padres es conseguir que eso siga siendo así. El miedo es incontrolable, no podemos decidir si tenerlo o no, pero en nuestra mano está como queremos vivir esa emoción. Tras todo lo vivido es normal y legitimo sentir miedo de dejar a nuestros hijos en un recinto donde no podemos controlarlos pero debemos confiar en el centro escolar.

Todos los inicios de curso acompañamos a nuestros hijos en el comienzo de una nueva etapa. Esta etapa, además, se ve marcada por una “nueva realidad” y somos los adultos los que debemos asumir la responsabilidad de saber como acompañarles. El lado pedagógico es importante pero creo que lo urgente en este mes de septiembre es que cuidemos y mimemos la educación emocional, sobretodo en las etapas de los más pequeños.

Todo el equipo humano de los centros escolares y los padres tenemos una gran labor y un gran reto por delante. Es importante que todos aportemos nuestros granito de arena para que las cosas funcionen. Algunas recomendaciones que todos los padres deberíamos tener presentes de cara a que confiemos en los centros escolares son:

No trasmitas tus miedos a los niños: Como decimos es legítimo tener miedo pero no podemos involucrar a nuestros hijos en nuestros miedos. Ante ellos debemos demostrar confianza absoluta ante la situación. Si les trasmitimos miedo y desconfianza, ¿cómo crees que se quedarán en el colegio? Si has decidido que acudan debes hacerlo asegurándote de que ellos van con confianza.

Demos responsabilidades a nuestros hijos: Para que todo funcione todos debemos ser responsables y nuestros hijos también. No caigamos en el exceso de protección con la excusa de que esta situación es extraordinaria. Tus hijos a lo largo de su vida vivirán muchas situaciones complicadas a las que deberán adaptarse y ahora tenemos una gran oportunidad para que vayan aprendiendo. Confía en ellos y en sus capacidades, los niños son mucha más capaces de lo que en ocasiones pensamos.

Dejemos de lado las hipótesis y vivamos el hoy: Dejemos de pensar continuamente en los posibles cierres, en que los colegios no van “aguantar” abiertos, en que en “dos días” estamos en casa... De momento nuestros hijos están de nuevo en las aulas y van a volver a disfrutar de estar en contacto con otros niños, ¡disfrutémoslo!

Formemos equipo con el colegio: Si estamos todos del mismo lado es mucho más fácil que las cosas fluyan y que funcionen. La comunicación con el colegio siempre he creído que es fundamental, los considero una parte más de la familia, pero en una situación como la que estamos viviendo tiene una importancia mayor que formemos equipo y que todos rememos en la misma dirección.

Centrémonos en lo positivo y no critiquemos tanto: Seguramente no estarás de acuerdo con todas las medidas tomadas por tu centro pero la crítica no te va a llevar a ningún lado. Céntrate en los aspectos positivos y piensa en los esfuerzos que todos estamos haciendo para que este inicio de curso funcione. Muchas veces nos quedamos en lo negativo y acabamos en un bucle de críticas.

Si podemos, ayudemos a buscar soluciones: Dado que no todas las decisiones nos van a gustar, en vez de quedarnos en la crítica, podemos tratar, en la medida que nos permitan, buscar soluciones. Los centros educativos no tienen la varita mágica de como hacer las cosas, si crees que puedes aportar algo no dudes en hacerlo.

Párate a pensarlo un momento... El colegio donde están tus hijos es el centro que tu mismo elegiste para su formación. Seguramente meditaste y valoraste muchos aspectos antes de seleccionarlo y finalmente decidiste que era la mejor opción. Es el momento de que recuerdes que confiaste en ese colegio para que os acompañara en la educación de tu hijo. Debes seguir confiando en que la máxima de cualquier centro educativo son sus alumnos. Sin duda nadie baraja la opción de una pandemia mundial a la hora de elegir un colegio, pero confiemos en los centros escolares y en el equipo humano que los forman.

Rosa Rasche Santaolalla, especializada en Crianza Respetuosa, certificada en Disciplina Positiva para Familias y miembro de la Positive Discipline Association (PDA). www.embarazoycrianza.com. @embarazoycrianzablog