Actualidad

Mujeres protagonistas, un mundo lleno de historias para contar

Santillana presenta mujeres protagonistas

Una colección de libros que analiza el papel de las mujeres en distintas áreas del conocimiento (ciencia, cine, historia, política, deporte, música...). La colección tendrá más de 30 títulos y ya se han publicado los diez primeros. Lo más relevante y diferenciador de estos libros no es sólo las biografías de mujeres destacadas que incorpora sino que cada autora cuenta el contexto de por qué pasó.

Nuestra realidad, nuestro mundo, el saber universal lo hemos construido y lo construimos tanto mujeres como hombres. Sin embargo, durante siglos solo hemos tenido el relato de lo que han hecho los hombres, contado por los propios hombres. Una nueva conciencia social demanda contar qué han hecho las mujeres, cuándo, cómo y para qué ha servido. Falta contar la historia de los logros, los éxitos y las victorias de las mujeres. Santllana presenta Mujeres protagonistas, un proyecto editorial con un objetivo claro: documentar, mostrar y contar el valor y las aportaciones de las mujeres a la historia del conocimiento y de la construcción social.

El proyecto tienen 3 vertientes:

- El papel de las mujeres: una colección de libros que analiza el papel de las mujeres en distintas áreas del conocimiento (ciencia, cine, historia, política, deporte, música...). La colección tendrá más de 30 títulos y ya se han publicado los diez primeros. Lo más relevante y diferenciador de estos libros no es sólo las biografías de mujeres destacadas que incorpora sino que cada autora cuenta el contexto de por qué pasó. Un análisis, una radiografía del papel de la mujer en este entorno realizado por mujeres muy conocedoras de cada ámbito.

-Vida de mujeres: una base de datos muy amplia de mujeres destacadas que se sirve del género de la biografía, la galería de imágenes, la antología de textos... para dar a conocer cómo vivieron, pensaron, trabajaron, crearon..., mujeres de todas las épocas y de todos los lugares del mundo. Información abierta, plural y en permanente actualización sobre aspectos globales y particulares que definen el saber de las mujeres. La base de datos es probablemente la más completa que conocemos en español: tenemos subidas al portal aproximadamente 250 y disponemos de unas 800 que serán publicadas próximamente.

-La voz de las mujeres: un espacio en la red que alberga webs, blogs, foros, canales... donde las mujeres hablan con voz propia..

Anecdotario:

La primera manifestación femenina de la que se tiene constancia tuvo lugar en el año 195 a.C. Algunas mujeres ricas la protagonizaron para abolir la Lex Oppia, vigente desde el 215 a.C. Con esta ley se prohibía la ostentación pública de riquezas (como el carruaje tirado por dos o más caballos o ponerse vestidos llamativos), para empatizar con la crisis económica y la austeridad que estaba viviendo el imperio. Esta ley se aprobó en el contexto de la segunda guerra púnica para que el Estado pudiera hacerse con joyas y oro de las romanas más ricas para hacer frente a los gastos militares.

Cuando en el año 201 a. C. finalizó la guerra contra Aníbal, la ley continuaba vigente, por lo que las mujeres, sobre todo las de las clases altas, no podían acumular riquezas. Seis años después, mientras que los hombres podían prosperar y hacer ostentación de sus riquezas, las mujeres continuaban viendo mermada su libertad, por lo que decidieron salir a la calle y manifestarse hasta que consiguieron su objetivo.

Las trovadoras

Los trovadores son personajes representativos de la Edad Media, poetas que generalmente ensalzaban a una dama imposible de alcanzar. Pero también existieron trovadoras, a las que la historiografía tradicional ha olvidado. Fueron poetisas que a menudo pertenecían a la nobleza y habían recibido una refinada educación. Aunque sus referencias son más escasas que las de los trovadores, sus versos demuestran que eran maestras en el arte de rimar. Beatriz de Día, Clara d’Anduza o Azalais de Porcairages son ejemplos de trovadoras importantes.

La caza de brujas

Los siglos XVI, XVII y XVIII estuvieron llenos de grandes contrastes. Europa vivió una ola de puritanismo de la mano de la Reforma y la Contrarreforma. El lujo de las cortes renacentistas contrastaba con el drama de las guerras de religión y las crisis económicas; las luces de la Ilustración y la Revolución científica convivieron con la misoginia, el oscurantismo y la caza de brujas.

Podemos considerar la caza de brujas como uno de los episodios más oscuros de los primeros tiempos de la era moderna. Como consecuencia de la misma se ahorcó y quemó en la hoguera a cientos de miles de mujeres, una cifra mucho más elevada que la de hombres ejecutados por el mismo procedimiento.

La delgada línea que separaba la sabiduría relacionada con las hierbas medicinales y la hechicería se rompió en muchas ocasiones en perjuicio de comadronas, curanderas, sanadoras..., que utilizaban sus conocimientos, acumulados de generación en generación, para cuidar a los enfermos. Estas mujeres fueron acusadas de realizar conjuros para asesinar a niños y niñas o hacer pactos con el diablo y la mayoría fueron quemadas en las hogueras.

Aunque ya en la Edad Media se utilizaba la condena por herejía y brujería, no fue hasta la Baja Edad Media (siglos XI-XV) y primeros tiempos de la Edad Moderna cuando la paranoia e histeria colectiva acerca del peligro de las brujas se extendió por toda Europa.

Ni siquiera la América colonial, hasta donde llegaron las prácticas inquisitoriales, se libró de la quema en la hoguera de miles de personas acusadas de brujería. El caso más famoso de caza de brujas, tuvo lugar en 1692. Conocido como el caso de “las brujas de Salem”, fueron condenadas entre 150 y 200 personas, y murieron quemadas más de 100, principalmente mujeres.