Leonor queda confinada en casa, mientras Sofía vuelve al colegio

La clase de cuarto de la ESO a la que asiste la princesa Leonor en el Colegio Santa María de los Rosales ha sido confinada debido un positivo por Covid-19 en su primera semana de estudio

El primer caso de contagio escolar en Madrid se detectó el pasado jueves en un colegio público de Carabanchel, un barrio no lejano del segundo caso conocido al día siguiente, el viernes, pero esta vez en un centro privado, el Santa María de los Rosales y justo en la clase de la princesa Leonor.

Una vez conocido el positivo en coronavirus de una compañera de Leonor, los alumnos de ese grupo guardarán un confinamiento de catorce días en sus casas y se harán una prueba PCR. El colegio ha tratado de rebajar la alarma enviando un mensaje de tranquilidad ya que todos los alumnos, princesa incluída, han cumplido las medidas de prevención, es decir, han guardado la distancia de seguridad entre ellos y no han compartido objetos. Ya se vio cómo era de voluminosa la mochila negra de Leonor, en la que, además de libros, llevaba hasta su propia comida. Se han lavado un mínimo de seis veces las manos y no se han retirado la mascarilla quirúrgica mientras han permanecido en el centro.

Una agenda normal

De ahí que reine la tranquilidad. En el caso de los miembros de la Casa Real, salvo el análisis PCR de rigor, seguirán con su rutina, salvo una audiencia que tenía el Rey Felipe el lunes a las seis y media, que se ha anulado por otras causas. La vida en Palacio seguirá casi como hasta ahora. Felipe VI inaugurará una exposición en Madrid en el Instituto Geográfico, la Reina acudirá a San Adrián en Navarra a la apertura del curso escolar, mientras que la infanta Sofía estará a las ocho y media del lunes entrando por la puerta principal del colegio. Leonor, confinada en casa, teleestudiará. Así nos lo han confirmado a LA RAZÓN cuando nos hemos puesto en contacto con la Casa Real. Todos seguirán los protocolos establecidos por las autoridades sanitarias, y mientras no haya nada en contra, tanto los Reyes como la infanta Sofía, pueden proseguir con sus actividades previstas. «Claro que la infanta Sofía puede ir al colegio», aseguran con rotundidad.

Se da la circunstancia de que en marzo, antes de declararse el Estado de Alarma y el confinamiento generalizado, se detectó un caso de covid en el colegio y en el edificio de Telefónica que limita con el edificio. De ahí que, según el centro Santa María de los Rosales, hayan estado trabajando julio y agosto para establecer medidas higiénicas y académicas adecuadas a lo requerido por Sanidad. Han hecho pruebas serológicas a todo el personal docente y de servicios generales, se ha adquirido material sanitario y tecnológico en previsión de lo que ha ocurrido con la clase de la princesa Leonor, para reforzar que los alumnos puedan recibir clases por vía telemática en esos catorce días que permanecen confinados cada vez que se detecta un positivo. También han contratado personal extra para desinfección y limpieza constante en las aulas y zonas comunes y se han establecido caminos de entrada y salida para que los alumnos no coincidan en las mismas aéreas de paso. En julio, los reyes ya sabían que no podrían acompañar los dos al colegio a sus hijas, tendrían que turnarse, al tener prohibida la entrada los padres en el centro. Por eso no se bajaron del coche. Las hijas de los Reyes estudian en edificios diferentes. La infanta Sofía en el pabellón central con los de 5º y 6º de primaria y Leonor, en el edificio de bachillerato con los de 3º de la ESO.

El centro educativo es inmenso, da cabida a 900 alumnos y a más de 80 profesores en sus 22.000 metros cuadrados, repartidos en cuatro patios independientes, dos pabellones deportivos con pista de atletismo, un campo de hockey con hierba artificial, tres pistas de pádel, dos gimnasios, un campo de mini basket y otro de prácticas de golf. El Rosales es un colegio mixto y multilingüe, propiedad de la Fundación Paideia, de la que es Presidente de honor el rey Felipe VI, antiguo alumno. Las ya adolescentes reciben una educación humanista cristiana que fomenta la oratoria, la comunicación y los idiomas. Tanto Sofía como, especialmente, Leonor, le han sacado mucho partido, como hemos podido comprobar en las ocasiones que la princesa ha tenido que hablar en público.