Hormigas blancas: Bertín Osborne, el hombre de las mil mujeres

El programa ha analizado algunos de los momentos más polémicos del polifacético cantante y presentador

Catalogado como macho ibérico, latin lover y, este es oficial, el hombre de las mil mujeres, Bertín Osborne ha sido el protagonista de la última entrega de Hormigas Blancas. Y, aunque tampoco es que hubiera mucho que revelar porque siempre ha hablado a calzón quitado, con personajes como él nunca está de más echar mano de hemeroteca y unir perlitas, que juntas lucen más.

Estuvo bien recordar sus comienzos, con todo lo que eso conlleva. Porque para algunas generaciones lo contado no era novedad, pero para otras, que no leían por aquel entonces, supuso descubrir historietas que, algunas, incluso pueden sorprender aun viniendo de él.

Detalle: su nacimiento se publicó en la revista Hola!, en los ecos de sociedad de la época, común entre la aristocracia, que consideraba imprescindible comunicar a la cabecera el aumento de la descendencia para que el país entero lo supiera. Así que en 1953, la condesa de Donadio de Casasola, de soltera María Teresa Osborne Marenco, informó a la sociedad de la existencia de su hijo Norberto.

Y de ahí, a su juventud, que según contaban en el programa, fue bastante rebelde. Ni estudiaba ni obedecía demasiado. Una adolescencia difícil, que incluyó un escarceo con su nanny inglesa y que se saldó con el despido de ella cuando su padre se enteró. Le tapió hasta la ventana de su cuarto, porque se escapaba por ella. Lejos de mejorar, la relación con su progenitor llegó a tal punto que Bertín terminó en la calle. Pasados los años, y con la carrera como cantante ya encaminada, estrechó de nuevo lazos con él y, según contaban, salvo en esa etapa, siempre han estado muy unidos.

El programa hizo también un recorrido por su trayectoria profesional. Incontestablemente guapo, Bertín componía sus canciones y abarrotaba sus conciertos, pero él mismo reconocía que al principio las mujeres iban más para verle que para escucharle. De cualquier modo, el éxito coincidió con su matrimonio con Sandra Domecq, madre de sus tres hijas y que falleció como consecuencia de un cáncer en 2004. Ya estaban separados para entonces, pero el programa rescataba unas declaraciones de Bertín en las que la recuerda con inmenso cariño: “Me casé la primera vez con 21 años y no era el momento. Adoraba a mi mujer, la adoraba, era una mujer espectacular hasta el día que murió. Pero ninguno de los dos teníamos la edad adecuada y nos divorciamos”.

Efectivamente, el programa apuntaba a diversas crisis antes de la separación definitiva. Su fama de mujeriego no solo le acompañaba, sino que se convirtió casi en un reclamo para vender discos. Las continuas giras por medio mundo tampoco ayudaron. Pasaban mucho tiempo separados y finalmente, en 1988, el matrimonio se rompió. A partir de ese momento, sus anécdotas son famosas. Contó abiertamente en televisión (2003, La noche con Fuentes) que una ocasión estaba con una señora en la cama, en casa de ella, y apareció el marido sin avisar, lo que le obligó a pasar toda la noche encerrado en la terraza para que no le pillara.

Playboy de correrías infinitas, se le relacionó con Brigitte Nielsen, Gabriella Sabatini y Ana Obregón, entre muchísimas otras. Pero Hormigas Blancas rescataba de la hemeroteca una relación muy especial: la que mantuvo con una modelo americana, de nombre Arianne, con quien estuvo cuatro años y junto a la que protagonizó uno de los primeros desnudos masculinos en la revista Interviú. Bertín aparecía junto a ella en la cubierta de un yate durante unas vacaciones y en las fotografías se apreciaba un desnudo integral.

Presuntamente, fueron obra de un paparazzo, que las hizo sin que él se diera cuenta. Pero aún hay quien afirma que aquello estaba pactado e incluso se apunta la cantidad que cobró: 7 millones de las antiguas pesetas. Él, sin embargo, lo negó. Rota la relación con Arianne porque ella quería casarse y Bertín le había aplazado la boda tres veces, el ya entonces presentador (aparcó su carrera como cantante para consagrarse en la televisión) recuperó su soltería.

Hormigas Blancas tiraba de nuevo de archivo y recuperaba fotos con Maribel Sanz y un vídeo tonteando con Paula Vázquez en el programa de María Teresa Campos. Hacía lo que quería y eso incluyó sacarse de la manga un disco de rancheras que se convirtió en el más exitoso de toda su carrera como cantante. Fue en el año 2000 y un año más tarde, salió a la luz también una relación con Mar Flores. Fue la propia exmodelo quien lo contó (despechada) en la revista Semana: “Me cautivó y luego sufrí mucho. Todos me decían que me estaba engañando y era verdad. Me dejó por teléfono, me dijo que le gustaban otras mujeres y que no podía evitarlo”. Y pataletas aparte, quizá fuera verdad. Mujeres, todas las del mundo y reconociendo su debilidad por ellas sin problema alguno.

Pero apenas un año después, llegó una etapa vital distinta y el cuerpo, sin él saberlo, le pidió tranquilidad. Fue cuando conoció a su actual mujer, Fabiola Martínez, con quien inició un noviazgo sin mayor expectativa que los anteriores. En 2004 su exmujer, Sandra Domecq, falleció y su vida cambió. Bertín comenzó a pasar mucho más tiempo con sus hijas, Alejandra, Eugenia y Claudia. Y, por ende, a llevar una vida mucho más tranquila junto a Fabiola, lo que ayudó a que la relación se consolidara.

“Pero vamos a ver –le decía Paloma Barrientos en un vídeo de archivo rescatado por el programa–, eres todo lo que no quiere una mujer: machista, misógino, mujeriego…”. “No, no, machista no –se defendía Bertín–, soy más feminista que tú”. “¡Pero por qué no te casas con Fabiola!”. “Porque me da miedo, tengo miedo a equivocarme, tengo que estar absolutamente convecido”. Y lo demás ya es muy reciente. En 2006 se casó por fin y tiene dos hijos, el mayor de ellos, Kike, nacido con parálisis cerebral y que acaba de dar positivo en coronavirus, como la propia Fabiola ha comunicado a través de sus redes sociales: “Él se encuentra bien, está asintomático. Dios quiera que siga así hasta que todo pase. Os iré contado”.