Sean Connery, ¿un maltratador?

El actor siempre ha negado las acusaciones

El actor Sean Connery falleció el 21 de octubre, a los 90 años EFE/EPA/CLAUDIO ONORATICLAUDIO ONORATIEFE

La imagen de caballero inglés que el actor tenía parece estar muy alejada de la que su primera esposa, Diane Cilento, tenía. Una fuente próxima a la primera mujer del intérprete escocés recuerda en el Daily Mail que Sean Connery fue acusado de maltrato durante los diez años que duró el matrimonio. Unas acusaciones que Connery siempre negño.

La misma fuente asegura al diario británico que fue testigo de los moratones en el rostro de la también actriz, a la que conoció cuando interpretaba el papel principal de Zuleika Dobson en una gira del musical Zuleika en 1957.

FILE - This March 4, 1992 file photo shows actor Sean Connery during a news conference in Hamburg, Germany. Connery, considered by many to have been the best James Bond, has died aged 90, according to an announcement from his family.(AP Photo/Christian Eggers, File)Christian EggersAP

En una visita al matrimonio en Londres, la testigo vio a Cilento con el ojo morado. "Oh, fue tan estúpido. Me di con la puerta de un armario en la cara», le argumentó ella. Pero ella no la creyó: «Lo que quedó claro esa tarde fue cómo era de dominante Connery en el matrimonio. Diane no era un felpudo, pero parecía tenerle miedo. Claramente ya se había convertido en víctima de abuso doméstico».

Cilento era una mujer muy sensible que llegó a intentar quitarse la vida cortándose las venas.

Años más tarde, la actriz acabó contándole a su amiga los malostratos que había tenido que soportar a lo largo de una década de matrimonio. Un testimonio que también recoge su biografía en la que escribe: «Era tarde cuando subí las escaleras a nuestra habitación... Una vez dentro, en la oscuridad, sentí un golpe en la cara y me tiraron al suelo. Recuerdo haber gritado y creo que ambos gritábamos. Me puse de pie e intenté luchar, pero otro golpe me envió volando. Me las arreglé para atravesar la puerta del baño y encerrarme. Pasé el resto de la noche tirado en el suelo del baño, cubierto con toallas, lloriqueando».

Sean Connery nunco aceptó las acusaciones de malostratos aunque en una entrevista en la revista Playboy, en 1965, admitió que no veía nada malo en pegar a una mujer. «No creo que haya nada particularmente malo en golpear a una mujer, aunque no recomiendo hacerlo de la misma manera que golpearías a un hombre», decía justificando «una bofetada con la mano abierta si todas las alternativas fallan».