El cumpleaños más triste de Isabel II

Por primera vez en más de siete décadas, no estará acompañada por el que ha sido su gran amor, el duque de Edimburgo

La reina Isabel II durante el funeral de su marido, el duque de Edimburgo
La reina Isabel II durante el funeral de su marido, el duque de EdimburgoLeon NealAP

La reina cumple este jueves 95 años. Pero no habrá las tradicionales salvas de cañonazos desde Hyde Park ni la Torre de Londres. Tampoco grandes celebraciones, ni tan siquiera la presentación del nuevo retrato que se esperaba para la marcada ocasión. La soberana sigue de luto. Por primera vez en más de siete décadas, no estará acompañada del que fue su compañero de vida, su guía, su gran pilar. En el funeral del pasado sábado para dar el último adiós al duque de Edimburgo, fallecido el 9 de abril a los 99 años, la distancia que se tuvo que guardar por restricciones del covid entre los únicos treinta asistentes a la ceremonia dejaron una imagen aún más desgarradora de la soledad de Isabel II. Sentada en su lugar de siempre en el Coro, bajó en más de una ocasión su cabeza dejando su ojos llorosos totalmente ocultos por el ala del sombrero. La gran pérdida está aún demasiado reciente, por lo tanto, ella no quiere nada especial.

La reina Isabel II, sola durante el funeral del príncipe Felipe
La reina Isabel II, sola durante el funeral del príncipe FelipeJonathan BradyAP

Será un día para el recuerdo. En 2020, la soberana celebró su 94 cumpleaños en la compañía de su esposo. Los dos solos recluidos en Windsor por la pandemia. Y los dos «felices», como ella misma reveló. El confinamiento precisamente hizo posible que pasaran más tiempo juntos que en muchos años debido a la siempre ocupada agenda de la monarca, que no se le pasa por la cabeza abdicar.

El año pasado ya ordenó que, debido a los complejos tiempos de la pandemia, no hubiera salvas de cañonazos en su honor. Y en esta ocasión también serán suspendidas en señal de un luto que durará hasta el viernes.

Celebración privada

En cualquier caso, se espera que disfrute de un almuerzo tranquilo con familiares cercanos en el castillo de Windsor, cuyos detalles se mantendrán en privado. Entre los asistentes podría estar su nieto, el príncipe Harry, quien regresó al Reino Unido para acudir al funeral del duque de Edimburgo tras salir del país en marzo de 2020 con el sonado «Megxit». El hijo menor de Lady Di se reunió con los suyos tras la polémica entrevista con Oprah donde acusaban a la familia real de racista. De momento, no tiene fecha de regreso para Los Ángeles, donde ha instalado su nueva residencia, lo que demuestra que quiere acercar posturas con los suyos.

El príncipe William y el príncipe Harry, juntos durante el funeral del duque de Edimburgo
El príncipe William y el príncipe Harry, juntos durante el funeral del duque de Edimburgo Gareth FullerAP

Desde Palacio revelan estos días a los medios locales que, ya antes incluso de la muerte del duque de Edimburgo, la reina había manifestado que su 95 cumpleaños no se marcara de manera significativa. Lo que ella quería era que toda la atención se concentrase en las celebraciones que habrían tenido lugar el próximo 10 de junio, cuando el duque habría cumplido 100 años. Pero no pudo ser.

Por su parte, el tradicional desfile militar del «Trooping the Color», que debía tener lugar el 12 de junio, cuando se celebra su cumpleaños de manera oficial, también ha sido cancelado por segundo año consecutivo debido a la covid. Cada año, la reina marca su cumpleaños dos veces: una en su fecha de nacimiento real, y luego otra vez en una ceremonia «oficial», el segundo sábado de junio. La convención del cumpleaños oficial de un monarca ha estado en vigor desde 1748, durante el reinado de Jorge II, ya que, al nacer en noviembre, decidió posponer los festejos a los meses de verano.

La reina Isabel II junto al duque de Edimburgo, durante la pandemia, en el Castillo de Windsor
La reina Isabel II junto al duque de Edimburgo, durante la pandemia, en el Castillo de WindsorSteve Parsons

Antes de la muerte del duque, el palacio de Buckingham había estado considerando un evento más pequeño para marcar el 95 aniversario dentro del cuadrilátero del castillo de Windsor, en línea con la ceremonia del año pasado, que fue llamada «mini Trooping», pero de momento no se ha confirmado si seguirá adelante.

Si bien la reina está decidida a seguir llevando a cabo algunos compromisos en solitario, se cree que es poco probable que tenga actos públicos en las próximas semanas. Sin embargo, Buckingham ha confirmado que sí asistirá a la inauguración del nuevo año del Parlamento, en el Palacio de Westminster el 11 de mayo, una de las citas clave de su diario, ya que, a través del llamado “Discurso de la reina”, el Gobierno presenta sus propuestas legislativas.