Enrique Ponce regresa a Las Ventas: el divorcio que nunca llega y la nueva estrategia con Ana Soria

Vuelve este 2 de mayo a los ruedos en la plaza de las Ventas donde más éxitos ha cosechado a lo largo de su vida taurina

Enrique Ponce
Enrique PonceGonzalo Pérez.Gonzalo Pérez.

Enrique Ponce vuelve este 2 de mayo a los ruedos en la plaza de las Ventas donde más éxitos ha cosechado a lo largo de su vida taurina. Un cartel que comparte con Manzanares, El Juli, Diego Ventura, Perera, Juan Ureña y el novillero Guillermo García. Ponce tomo la alternativa en Valencia en la feria de Fallas de 1990 y salvo el año de pandemia nunca había dejado de torear. La última vez que lo hizo en el coso de Madrid fue el 30 de mayo de 2019 donde no cortó oreja a pesar de la petición del público. Las medidas sanitarias son extremas para un aforo del veinticinco por ciento que equivale a seis mil personas. Desde que comenzó la pandemia, el torero ha sido una de las principales voces en apoyar todo los asuntos relacionados con este sector, que no se reduce solo a los actos concretos de las corridas taurinas.

Instalado en Almería desde que se separó de Paloma Cuevas viaja a menudo a Madrid para estar con sus hijas. Hace una semana se le pudo ver paseando con Bianca, la pequeña de familia cerca del domicilio. La mayor de trece años no estuvo con ellos. Es la primera vez que el torero aparece fotografiado con la niña a diferencia de Paloma Cuevas que ha intentado (y lo ha conseguido) no aparecer con ellas en ninguna de las actividades cotidianas. Apuntan los que conocen a la empresaria que es su manera de protegerlas. “Hace malabares para que los paparazzis no tengan esa imagen. Si las niñas van con otra persona esas fotos no se puede publicar ni tan siquiera pixelando a las pequeñas. Por eso ha extrañado ese material gráfico publicado en Semana del padre con Bianca”.

Paloma Cuevas y Enrique Ponce por las calles de Madrid. FOTO: GSR GTRES

Hasta que no comience la tarde taurina no se sabe sin Ana Soria estará en las gradas o como ya hizo la última vez que acudió aunque nadie la vio. Hay también apuestas si el torero le brindará el homenaje de escribir en el albero la inicial de su nombre. Una costumbre que ha repetido cada tarde desde que se abrieron las plazas y pudo volver a los ruedos. Y los envites en este sentido se deben al cambio de actitud que se ha percibido en los últimos tiempos en sus redes sociales. Ya no aparece en actitud amorosa con Ana Soria con tanta frecuencia mientras gana presencia Ney, el perro que regaló a la joven. La mascota se ha convertido en el protagonista de los videos y stories que tanto Ana como Enrique publican en su Instagram. Los “te amo más que a mi vida’, ‘loveforever’, ‘te como”, “Eres mi vida” se fueron espaciando y los mensajes de amor son ahora menos intensos. Los que le conocen cuentan que es una especie de acuerdo entre ellos para que la repercusión sea mínima de cara a las hijas.

Desde que se hizo pública su relación con Ana Soria en julio pasado la vida estable de Enrique Ponce dio un vuelco inesperado. De la noche a la mañana cambio de tercio y sorprendió a los amigos, familia y afición taurina mostrando su amor por la joven estudiante de Derecho. Así mantuvo esta estrategia que pocos entendían hasta que decidió (o le aconsejaron) que no era el camino más adecuado. El punto de inflexión tuvo que ver con la irresponsabilidad que cometió al permitir que Ana condujese su coche sin carnet. Esta postura fue muy criticada y tuvo una gran repercusión cuando se publicó la noticia. Un delito contra la Seguridad Vial que se saldó con un juicio rápido y mil quinientos euros de multa. Seguramente sin la exposición mediática que la pareja había ofrecido libremente durante todo el verano y los meses siguientes el incidente no habría trascendido. De ahí que con buen tino Ponce bajara el nivel de expresiones afectivas y expresara su enfado por el seguimiento continuo.

Enrique Ponce y Ana Soria por las calles de Nimes FOTO: GJN GTRES

Lo hizo hace una semana cuando acudió a la presentación oficial de la vuelta a la normalidad en el mundo taurino. Y lo ha hizo para anunciar la corrida posterior a la de este 2 de mayo que tendrá lugar el 29 de mayo en la plaza de Navalcarnero, en un mano a mano con Gonzalo Caballero y con toros de Juan Pedro Domecq. Esa mañana quiso dejar claro cuál era su postura personal ante los últimos acontecimientos de su vida afectiva. “No voy a contestar ninguna pregunta de ese tipo. Estoy bien, en forma y con ganas de retomar mi vida. Solo voy a hablar de la corrida y de lo que tenga que ver con esto. Nada más. Tenéis que entenderme”. “Me habéis dado el verano. ¡Quiero vivir!, quiero estar tranquilo”. Y con estas frases dio por zanjada su reaparición aunque después sí tuvo gestos cariñosos con los periodistas, a los que conoce de toda la vida: “Ha sido difícil de procesar. No estaba acostumbrado a este seguimiento”.

A pesar de no haber firmado el documento del divorcio que descansa en el despacho de los abogados que lo han tramitado, su relación con Paloma Cuevas (que si lo ha rubricado) es excelente. Dentro de unos días volverán a estar todo juntos en la Primera Comunión de Bianca. Por cuestiones de logística y debido a las restricciones por la pandemia Paloma y Enrique han decidido que lo mejor era que la niña recibiera el Sacramento en solitario en vez de con sus compañeras. El colegio tiene una capilla muy reducida y de ahí que hayan elegido una iglesia donde la privacidad será total.