La peor venganza de Kiko Rivera: podría dejar a su madre sin Cantora

El Dj obliga a Isabel Pantoja a declarar contra su hermano Agustín

Portada revistas del corazón 12 de mayo
Portada revistas del corazón 12 de mayo FOTO: La Razón La Razón

Ya no hay vuelta atrás. Kiko Rivera va a por todas y parece haber cerrado definitivamente la puerta a una reconciliación con su madre, Isabel Pantoja. El DJ, según publica en exclusiva Diez Minutos, también ha cerrado la venta de su parte de Cantora tras negociar con cuatro inversores diferentes, con los que no prosperó ningún acuerdo, pero sí con la empresa Compramos Tu Herencia (CTH), con quienes lleva en trámites tres meses.

El pasado 9 de febrero, una abogada de la citada empresa contactó con Irene Rosales a través del programa ‘Viva la vida’ para trasladarle a ella y a Kiko su oferta y, a día de hoy, el acuerdo está cerrado.

Si todo sale como el Dj espera, y según informa la misma publicación, en unos días podría ver su sueño cumplido, ya que la empresa inversora tiene planeado construir en ella un gran complejo hostelero que incluiría instalaciones para grandes celebraciones como bodas y congresos. Además, incluiría un Museo de Paquirri, con el que Kiko se ha ofrecido a colaborar.

Según revela Diez Minutos, Compramos Tu Herencia estaría dispuesta a quedarse con toda la finca asumiendo la deuda de 2,6 millones que la tonadillera contrajo con un banco por un préstamo por el que hipotecó el 100% de Cantora. De esta forma, la empresa inversora se aseguraría la adquisición de toda la finca y la cantante debería aceptar la propuesta de la empresa si no quiere perder la finca.

Cara a cara con Agustín

Según ha podido saber Semana, Kiko Rivera ha interpuesto una denuncia a su tío Agustín Pantoja por supuestos delitos de estafa y apropiación indebida y entre los testigos llamados a declarar se encuentra la tonadillera. Un nuevo revés para Isabel Pantoja que se verá cara a cara en los juzgados con su hermano.

Por su parte Agustín ha iniciado también un proceso legal contra su sobrino por atentar, según él, contra su derecho al honor y a la intimidad. En todo momento Kiko Rivera ha intentado acercar posturas con su familia pero sin ningún resultado. “Lo he intentado todo. De hecho, hace unos días sus abogados se pusieron en contacto con los míos para tratar de llegar a un acuerdo. Les dije que el primer paso sería que me entregasen los enseres de mi padre, los que me corresponden por testamento, y me dijeron que sí, pero al día siguiente me llamaron que no podía ser porque no los encontraban. Se están riendo de mí”, señaló muy molesto.