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El amor “silver” de Isabel Preysler y Mario Vargas Llosa

El pasado miércoles saltaron todas las alarmas de la prensa del corazón. Isabel Preysler y Mario Vargas Llosa ya no vivían bajo el mismo techo. Una información desmentida por los protagonistas y su entorno más cercano. De hecho, son un referente del amor «silver» donde reina la tolerancia, la armonía y la paz.

Cierto es que la pareja siempre ha comentado que tenían los horarios cambiados, puesto que a él le gusta hacer una vida más noctámbula y estar hasta altas horas leyendo, mientras que Isabel prefiere aprovechar el día y respetar sus horas de sueño. Isabel practica el «power nap». Se trata de hacer una siesta revitalizante, máximo 20 minutos, y a ser posible entre las 13 y las 15 horas, horario en donde los niveles de energía del cuerpo comienzan a disminuir.

El premio Nobel de Literatura, Mario Vargas Llosa, e Isabel Preysler posan a su llegada al Teatro Real, a 18 de mayo de 2022, en Madrid (España).
El premio Nobel de Literatura, Mario Vargas Llosa, e Isabel Preysler posan a su llegada al Teatro Real, a 18 de mayo de 2022, en Madrid (España). FOTO: José Oliva Europa Press

No es casualidad que a los 72 años parezca que el tiempo no pasa por ella. Referente de estilo, elegancia y una juventud que deja boquiabierto, es una de las mujeres de su generación que destacan por su aspecto inmarchitable. ¿Pacto con el diablo? ¿Genética? No, disciplina y fuerza de voluntad a raudales. Isabel sigue a rajatabla ciertos hábitos que, como nos cuenta el Dr. Ángel Durántez, pionero de la Age Management Medicine y Director Técnico de Longevitas Labs, aumentan la longevidad y la calidad de vida. «Una alimentación baja en grasas, azúcares y sal, pero rica en antioxidantes, ejercicio físico regular, descanso de calidad, suplementación, mantenimiento del peso adecuado y reducir el estrés son las claves para mantenerse joven durante más tiempo. Realmente la «buena genética» no influye más de un 30-40% para vivir más y mejor». No existen pócimas mágicas o tratamientos milagrosos, y la realidad es que la Preysler sustituye el azúcar por la stevia, consume batidos verdes llenos de vitaminas cada día, es muy fan de los suplementos nutricionales, como la vitamina D, Omega 3 o el colágeno… y tres días a la semana se pone en manos de un entrenador personal para llevar a cabo una serie de ejercicios dinámicos que le mantienen en plena forma. A estas sesiones deportivas también se suma el premio Nobel.

Si a ello le añadimos que, a pesar de haber sido una empedernida fumadora durante años, hace mucho tiempo que ni fuma ni bebe, y su higiene de vida es irreprochable, se convierte en un referente del estilo de vida saludable. En ello se fundamenta el age management o medicina para la prevención del envejecimiento, liderada por el Dr. Durántez y a la que Isabel se ha hecho muy aficionada en los últimos tiempos. A su «fórmula antiedad» se suman nuevos recursos como la terapia hormonal bioidéntica con Pellets. Larga vida a Isabel Preysler.