Marta Arteta: «Soy una chica difícil de ligar»

Profesión: actriz, cantante y bailarina.. Nació: en 1987, en Bilbao.. Por qué está aquí: protagoniza el musical «Grease» en el teatro. Nuevo Apolo (Madrid).

–Es Sandy en «Grease». ¿Lo es porque una de Bilbao puede ser lo que le dé la gana?

–Sin duda. Es el mayor regalo que la vida me ha hecho hasta ahora.

–Me imagino que tiene poco de Sandy...

–Nada. No tengo nada de ingenua ni de púdica. Y de tonta, muy poco, aunque sea rubia.

–Dice Carmen Posadas que viene bien hacerse la tonta de vez en cuando...

–Sí. Yo me hago la tonta cuando me conviene.

–¿Y cuándo le conviene?

–Cuando quiere ligarme uno que no me gusta, por ejemplo.

–Sandy no quiere ser juguete de su chico. Me imagino que usted...

–Yo, de nadie. Soy mujer de armas tomar, de carácter fuerte y complicado. Una chica difícil de ligar. Me gusta hacerme la dura.

–Ya. Aquellos pantalones ceñidos de Olivia Newton-John causaron sensación hace años. ¿Y los suyos?

–Parece que causan impacto. Tengo buenas piernas.

–Asegura Sofía Vergara que hoy no eres nadie si no tienes un buen culo...

–No lo tengo, pero creo que llegaré lejos sin un gran culo. Y sin operarme.

–Han pasado 40 años desde el estreno de «Grease». ¿Han cambiado las relaciones amorosas o...?

–La historia de la relación chico-chica se repite eternamente. Cambia el ancho de los pantalones, pero los hombres siguen siendo igual de tontos.

–¿Le apetecería ligar con el John Travolta de hoy?

–Sí, ¿por qué no? Es interesante.

–Estamos programados para ser únicos, dice Punset. ¿Usted para qué?

–Para hacer felices a los demás. Sé que suena cursi, pero me encanta.

–¿Sabe ya por qué a las chicas les gustan los chicos malos?

–No lo sé. Quizá sea porque los buenos son aburridos.

–Dice Carmen Maura que si las mujeres son en realidad superiores, deberían disimularlo para no acojonar a los hombres...

–Me encanta Carmen. Tiene razón: hoy los hombres están acojonaditos.

–¿Y se sabe la razón?

–Por el empuje, la libertad y la fuerza de la mujer.

–Lo que usted diga, señora Merkel.