Cataluña

Ascó favorito en las quinielas para albergar el almacén nuclear

ICV acusa al Gobierno de retrasar adrede la ubicación del ATC en Tarragona hasta después de las elecciones catalanas para que no le reste votos al presidente Montilla

Ascó favorito en las quinielas para albergar el almacén nuclear
Ascó favorito en las quinielas para albergar el almacén nuclearlarazon

Dos meses después de la teórica fecha de ajudicación del emplazamiento definitivo del Almacén Temporal Centralizado (ATC) de residuos nucleares de alta radiactividad, los alcaldes de los ocho municipios candidatos empiezan a ponerse nerviosos ante lo que consideran un retraso «absurdo e injustificado» por parte del Gobierno, que lo atribuye a que forma parte del «paquete de negociaciones» entre el Partido Socialista y el Partido Popular para lograr el futuro Pacto de Estado de Energía.

Una demora que, de acuerdo con el secretario general de Iniciativa per Cataluña-Verds, Joan Herrera, responde sin embargo a una maniobra del Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero –que, en su opinión, «ya ha elegido» Ascó– para anunciar su preferencia pasadas las próximas elecciones catalanas, a celebrar en una fecha aún sin determinar de octubre o noviembre.

El escollo de las elecciones
El Ejecutivo del Gobierno central «retrasa adrede» el anuncio «para evitar» una eventual pérdida de votos que para el candidato socialista y actual presidente de Cataluña, José Montilla, podría provocar si finalmente se decide que el emplazamiento definitivo del Almacén Temporal Centralizado sea en territorio catalán.

Herrera hizo estas declaraciones en el transcurso de una manifestación contra la ubicación del ATC celebrada en agosto y organizada por la Coordinadora Antinuclear de Cataluña.
En la misma, el también candidato a president aseguró que su formación «evitará la instalación del cementerio» en el término municipal de Ascó, donde ya hay dos reactores atómicos en funcionamiento, si sus votos al final «son decisivos».

La de Herrera no es la única voz que señala a la próspera localidad ribereña del Ebro –gracias a los millonarios ingresos que recibe de la central nuclear, unos 20 millones anuales directos en concepto de compensación, más otros siete en impuestos– como favorita en todas las quinielas.

Para Eduardo Vicente, alcalde de otro de los ayuntamientos candidatos, Congosto de Valdavia (Palencia), las esperanzas de salir elegido se desvanecen por momentos. «A estas alturas está ya todo el pescado vendido, y seguramente el almacén irá para Ascó, donde lo quieren de verdad, porque son más listos que muchos aquí».

Vicente es consciente de que «tenemos pocas posibilidades, y sé que desde la Asociación de Municipios en Áreas Nucleares –el «grupo de presión» de los ayuntamientos que dependen de las contraprestaciones económicas por albergar instalaciones atómicas– están haciendo lo posible por que vaya para Ascó».

El regidor, del PSOE, considera «una agonía» el retraso en la adjudicación del emplazamiento, que debía haberse hecho público hace dos meses. «No sé si es por el pacto de Estado o por las elecciones, pero vamos a tener que pedir compensaciones por el estrés, los insultos y el hostigamiento que estamos sufriendo por parte de los antinucleares; estamos planteándonos presentar una demanda», advirtió.

Asimismo, Vicente calificó de «intolerable que los partidos políticos y el Gobierno, hipócritamente, pasen la patata caliente de un problema de Estado a ocho municipios pequeños y miren para otra parte».

Último plazo

Distinta visión tiene Juan Pedro Sánchez, alcalde de Yebra, el otro candidato que cuenta con el apoyo oficial del «lobby» municipal. «No creo que esté nada decidido», asegura. «Soy consciente de que un retraso podría facilitar las cosas a Ascó, pero no tiene sentido alargar la espera más allá de septiembre», última fecha que fuentes de Industria sitúan como punto final a la ya rocambolesca elección del emplazamiento.

«El Gobierno no podría justificar ya un retraso más allá de esa fecha, y menos aún pasadas las catalanas», insiste Sánchez. «A nosotros nos marcaron claramente los tiempos para presentar los papeles, las parcelas y los demás requisitos; ahora, que cumplan ellos los plazos».

En este sentido, desde Industria recuerdan que el proceso no impone una fecha límite para la elección, aunque cabe recordar que, a partir de enero, se deberá pagar una sanción –de carácter reembolsable– por un importe de 60.000 euros diarios (22 millones al año) a Areva, la empresa estatal francesa que conserva parte de los residuos nucleares españoles en su planta de reprocesamiento de uranio situado en La Hague (Normandía).

Además, otros residuos que conserva la British Nuclear Fuel Limited en Reino Unido suponen un gasto adicional de 300.000 libras anuales desde 1983, lo que representa un acumulado de unos 10 millones de euros al cambio actual.


Las piscinas de las centrales comienzan a estar saturadas
Los desechos de baja y de media radiactividad, procedentes de hospitales, laboratorios y de los escombros generados por el desmantelamiento de centrales y reactores en desuso, se almacenan en el depósito de la antigua mina de uranio de El Cabril (Hornachuelos, Córdoba). El combustible usado por los ocho reactores aún en funcionamiento se deposita en piscinas en las propias centrales y en almacenes en seco construidos en las mismas instalaciones, en los casos de las centrales alcarreñas de Zorita, en proceso de desmantelamiento, y Trillo, cuyas piscinas están ya saturadas. Otras plantas tendrán el mismo problema muy pronto.