Castilla y León

La austeridad por José Antonio Vera

La Razón
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Lo bueno de los socialistas es que siempre vuelven a lo que más les gusta. Es decir, a gastar. Y puestos a tirar el dinero nada como hacerlo en chanchullos de compañeros o amiguetes, aunque su utilidad sea más que cuestionable. De manera que sí, mucho rebajarle el cinco por ciento a los funcionarios y congelarle las pensiones a los jubilados, pero aquí seguimos repartiendo fondos sin miramiento alguno en los chiringuitos de sus señorías socialistas, pese a la situación agónica del país y los cinco millones de parados. Y tenemos así este despliegue de generosidad que emerge de las arcas de la Cooperación y el Desarrollo que gestiona la muy dadivosa Soraya Rodríguez, tal como informa hoy en estas mismas páginas LA RAZÓN. Diez mil euros a la Fundación Alternativas, cinco mil a la Fundación Mujeres de Elena Valenciano, ocho mil a Solidaridad Internacional, ocho mil más para la Fundación del Desarrollo Local y otros ocho mil machacantes para la plataforma de cantantes y artistas. Eso sin contar los casi 30.000 que la tal secretaria de Estado distribuye con desparpajo entre diferentes proyectos vinculados a organizaciones filosocialistas de Castilla y León, su tierra natal. Todo muy alegre, bonito y festivo. Sólo se echa en falta una inyección de money para la «lenteja de renca hormonada para la estimulación sexual de la mujer lesbiana», proyecto estrella de las administraciones zapateriles en los gloriosos años de Bibiana Aído y Leire Pajín. No hay dinero para crear empleo, pero sobran los fondos para proyectos pintorescos poco o nada productivos como los arriba mencionados. Ese debe ser el futuro de justicia y solidaridad al que se refiere Rubalcaba en sus mítines. Se ve la austeridad.