Viena

Buffon el último obstáculo

Buffon el último obstáculo
Buffon el último obstáculolarazon

«Es un fuera de clase absoluto. En el campo y fuera», dice Cesare Prandelli de su «capitano». Gianluigi Buffon, 34 años, 119 internacionalidades, portero de profesión, tratará de impedir que Cesc, Iniesta, Silva o cualquier jugador de «La Roja» le amarguen la noche. Tiene clavada la espina de los penaltis de hace cuatro años en Viena y querrá demostrar que sigue estando en la élite del fútbol mundial, donde lleva varios años, de hecho la Federación Internacional de Historia y Estadística le ha nombrado en cuatro ocasiones mejor portero del mundo, pese a que Casillas lleva unos años superándole.

Ha estado en cuatro Mundiales, fue campeón en el 2006 en Alemania, y ésta es su tercera Eurocopa. Palmarés envidiable con la Juventus, club del que no quiso marcharse cuando el equipo fue descendido a la serie B por el «amaño de partidos», Buffon llegó a Polonia envuelto en otro escándalo de apuestas clandestinas. Sin embargo, su personalidad y fuerte carácter –se le vincula ideológicamente con la extrema derecha– le ha servido para abstraerse de cualquier cosa ajena al fútbol y desde el primer partido frente a España en Gdansk ha estado muy concentrado en su trabajo. No pudo evitar el gol de Cesc, quizá salió un pelín tarde, pero se ha ido superando en los demás encuentros. Arropado por una defensa experta, tres de ellos son compañeros de la Juve, por lo que la compenetración es muy buena. Buffon aparece para resolver los otros problemas que se le presentan a Italia. En los córners impone su altura, por abajo sigue siendo rápido de reflejos y sale con autoridad para achicar, al más puro estilo argentino, cuando se le presenta un delantero con ventaja. Paró un penalti a Ashley Cole el día de Inglaterra y en la semifinal frente Alemania tuvo una excelente actuación. Es, con Pirlo, el referente de Italia.