FC Barcelona

La batalla de Madrid

El tercer clásico de la temporada entre el Real Madrid y el Barcelona –entre Mourinho y Pep– llega todavía más cargado que los dos anteriores.

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Es el primer asalto para estar en la final de la Liga de Campeones del 28 de mayo en Wembley y técnicos y jugadores lo van a afrontar con mucha tensión, con muchas ganas y con el convencimiento de que la eliminatoria se resolverá por los pequeños detalles que se dan en los partidos cuando las fuerzas de los contendientes están muy igualadas. En Valencia, las manos de Casillas y la cabeza de Cristiano decidieron la final para el Real Madrid. Y el triunfo en la Copa ha reforzado la autoestima de los madridistas y de su entrenador, que ayer lanzó sus chinitas –por no decir piedras– arbitrales contra Pep Guardiola, que había roto sus principios de no hablar de los colegiados.

Y en medio de la guerra diálectica llega la batalla futbolística en la que el Real Madrid aparece más entero en el aspecto físico y psíquico. El equipo, con la Liga prácticamente perdida, ha encontrado las soluciones para frenar al Barcelona. Mourinho, gran estratega y táctico, ha logrado minimizar el tiqui-taca azulgrana con la inclusión de Pepe como medio centro y con el trabajo defensivo de todos los jugadores. No hay ninguno que se esconda y todos mueren en el campo por su técnico. Unido eso a la calidad de Xabi Alonso, Cristiano Ronaldo, Özil y Di María colocan al Madrid el cartel de favorito en el duelo de hoy.

Mourinho no descubre sus cartas y todo apunta a que Pepe repetirá como medio centro siendo Sergio Ramos y Albiol la pareja de centrales en ausencia del sancionado Carvalho. La plaza de Khedira, lesionado, será para Lass Diarra, a no ser que «Mou» le tenga preparada alguna trampa nueva a su amigo Guardiola. Y no esperen un equipo volcado al ataque porque no encajar un gol es la primera premisa del entrenador madridista. Sabe que alguna oportunidad se le presentará ante Víctor Valdés y si se le resiste con los titulares puede tirar del fondo de armario con Adebayor, Higuaín, Benzema o Kaká.

Si «Mou» tiene donde elegir a Pep le ocurre lo contrario. Andrés Iniesta se retiró a los diez minutos del entrenamiento de ayer. Tiene una contractura en el sóleo de la pierna derecha y es baja. Así lo confirmó Guardiola en su comparecencia ante los medios informativos en la sala de prensa del Bernabéu. Las opciones del técnico azulgrana se centran en colocar a un jugador de corte más defensivo como Keita o dar una oportunidad al canterano Thiago, jugador más creador e imaginativo, pero con menor experiencia en encuentros de este calibre.

Iniesta se perdió la temporada pasada el choque de vuelta contra el Inter y en las reflexiones posteriores de Pep siempre ha comentado que con Andrés en el campo hubieran eliminado a los italianos que dirigía precisamente Mourinho. Además, como los tres laterales zurdos con los que cuenta el Barcelona no están disponibles –Abidal, Maxwell y Adriano– Puyol, que no ha llegado a su mejor forma, debe ocupar esa posición con lo que Mascherano volverá a ser central. El argentino, al que se le achaca que es bajito para esa posición, es tácticamente muy bueno. Guardiola tendrá que tener xuidado, por tanto, con la estrategia del Real Madrid en los córners y en las faltas laterales.

En esta batalla hay guerreros de la calidad de Messi o Xavi, que no han brillado en los dos compromisos anteriores frente a los madridistas, pero que deben ser claves en el plantamiento azulgrana, lo mismo que Villa, que se volvió a casar el sábado con el gol. El Barcelona no va a renunciar a su estilo, no es negociable, y enfrente tendrá a un Real Madrid dispuesto a dar, con otros argumentos, el primer puñetazo en busca de la final de Wembley.

Iniesta, baja para el Bernabéu
«Al ochenta por ciento no, Iniesta es baja al ciento por ciento», aseguró Guardiola después del entrenamiento en el Bernabéu. El centrocampista apenas estuvo diez minutos sobre el césped por sus problemas físicos. «Alguien jugará. Igual cambiamos de forma de sistema, pero saldremos con once. Ellos igual acaban con diez pero nosotros saldremos con once», ironizó Guardiola. El resto de jugadores completó el entrenamiento sin problemas.