Batasuna teme una reacción de ETA ante el parón del «proceso»

Las detenciones de Francia han encendido las «luces rojas» entre los de Arnaldo Otegi

MADRID-La labor de aprovisionamiento que realizaban la pasada semana tres miembros de ETA en Francia, cuando fueron detenidos en una estación de ferrocarril de la Borgoña, ha causado una gran preocupación en Batasuna, al haberse producido tras el anuncio del cese definitivo de actividades. Los dos actos de «kale borroka» que se produjeron en Vizcaya para protestar por los arrestos, aumentaron la sensación de desasosiego.

Expertos antiterroristas consultados por LA RAZÓN han señalado que las «luces rojas» se encendieron en Batasuna cuando tuvieron conocimiento de estos hechos. Desde el primer momento, trataron de presentarlos como una compra de materiales para falsificar documentos, lo que no deja de ser un delito. Se olvidaban del detonador hallado en el coche con el que pensaban huir los pistoleros, y que los productos adquiridos se utilizan en el sellado de bombas o fabricación de placas para circuitos impresos. Sin embargo, eso no evitaba la constatación de que tres miembros de ETA, armados con revólveres, se habían salido del «carril» en el que deberían estar para que nada enturbie la marcha del «proceso». Y que la «kale borroka» mostraba su siniestra «tarjeta de visita».

No interesa ahora
A la estrategia de Batasuna, que forma parte del mismo conglomerado que la banda y que comparte sus objetivos de secesión del País Vasco (con la anexión de Navarra), amnistía para los presos y expulsión de las Fuerzas de Seguridad, no le conviene ahora el protagonismo de ETA.

Los «batasunos», que presionan, un día sí y el otro también, al Gobierno de Rayoy para que retome el «proceso», sabían, además, que los tres terroristas no actuaban por su cuenta, sino a las órdenes de la «dirección» etarra. A la espera de un comunicado, la banda ya ha hecho llegar por vías internas el descontento a su «brazo político» ante la marcha (en este caso, no marcha) del «proceso».

El comunicado de la «izquierda abertzale» (Batasuna) en contra de la «kale borroka» y, de paso, de las detenciones, no se hizo esperar. No bastaba. El diario «Gara» publicaba ayer un largo editorial, uno de cuyos destinatarios parece ser la «dirección» de ETA.

Tras constatar que estamos en un «tiempo muerto», como los que piden los «equipos en apuros» (se referían al PP, vencedor de las elecciones), subrayaba: «Son pocos los pasos que se están dando en la buena dirección para ir arreglando todas las consecuencias del conflicto».

A este respecto, señalaba que «entre detenciones y nuevas condenas de cárcel, ausencia de liberaciones de presos, viables desde un estricto cumplimiento de la ley, con Arnaldo Otegi en prisión o Sortu y la Doctrina Parot en la nevera del Tribunal Constitucional, cobra sentido la tendencia de las personas, tan cortas de tiempo y hartas de sufrimiento, hacia el escepticismo». Y enfatizaba que hay un «cierto punto de desánimo, inducido por la ansiosa prisa de resolverlo todo al instante».

«En Euskal Herria no hay soluciones escritas, sino fuerzas en marcha. Es preciso crearlas, para que las soluciones vengan». ¿A quién se está pidiendo tiempo?, se preguntan los expertos. Parece claro que a los que tienen prisa, a los que han reanudado (si es que alguna vez las paralizaron) las labores de aprovisionamiento para hacer bombas (o documentos falsos) y van armados.

El editorial terminaba con una llamada a la paciencia, porque «el proceso político se ha acelerado y ha cambiado la foto fija que parecía enquistada», y una llamada a que se respete «el libre pensamiento, honestidad revolucionaria, pluralidad de opiniones y, más crucialmente, la independencia personal y colectiva», ya que el futuro «a todos ha de juzgar».

Centralismo democrático
La pregunta se hace de nuevo obligada: ¿quién en el mundo del independentismo vasco de carácter radical ha impuesto siempre ideas, soluciones y, con el centralismo democrático en la mano, no ha respetado la independencia personal y colectiva? Tiene un nombre y es ETA.


Ansiedad y muchas prisas
- En Batasuna preocupa la ansiedad y las prisas que demuestran las labores de aprovisionamiento de ETA y los actos de «kale borroka».
- La falta de avances en el «proceso» coloca a los «batasunos» en una difícil posición. La banda concedió el alto el fuego y hasta la suspensión armada, pero a cambio de pasos reales hacia la independencia.


LAS CLAVES
La actividad contra eta no cesa en la audiencia nacional

1.- Hoy serán juzgados los miembros del «comando Otazua» Daniel Pastor, Íñigo Zapirain y Beatriz Etxebarria por intentar asesinar, en octubre de 2007, en Bilbao al edil del PSE-EE de Galdácano Juan Carlos Domingo y su escolta, Gabriel Ginés, con una bomba lapa colocada en los bajos de su coche. El fiscal pide 55 años de prisión para cada uno, por los delitos de intento de asesinato terrorista con resultado de lesiones y otro de lesiones terroristas.

2.- La alcaldesa de Alsasua, Garazi Urrestarazu, de Bildu, declarará el miércoles ante el juez Santiago Pedraz para que aclare su participación en un desfile celebrado en el municipio, el 3 de septiembre, en el que se equiparaba a Su Majestad el Rey y a miembros de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado con nazis. Está imputada por injurias a la Corona y ultrajes a España.

3.- También hoy comenzará el juicio contra 19 simpatizantes de Batasuna acusados de agredir a cargos públicos del PP durante la sesión constitutiva del Ayuntamiento de Llodio (Vizcaya), el 14 de junio de 2003. El fiscal reclama tres años de cárcel para cada acusado. Los afectados, por su parte, que ejercen la acusación particular, elevan su solicitud de condena hasta los cinco años de prisión.