EL ANÁLISIS: Qué pasaría si EE UU dejara de pagar

La Agencia Estatal de noticias China se ha referido a las negociaciones inconclusas en el momento de escribir estas líneas de los políticos norteamericanos sobre la elevación del techo de deuda de 2011, calificándolas de «flirteo» con el desastre y ha calificado a los políticos involucrados de «peligrosamente irresponsables».

La Razón
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No es de extrañar teniendo en cuenta que es el mayor tenedor mundial de deuda soberana estadounidense y necesitará en el futuro seguir teniendo un activo tan líquido y tan extenso como éste para poder diversificar su riesgo.

Segunda vez
No es la primera vez en la historia que EE UU incurriría en impago (si llegase a pasar). A principios de los setenta ya ocurrió durante un corto espacio de tiempo. Posteriormente el dólar se fortaleció. Pero sí sería la primera vez en la historia que la primera potencia económica mundial, fuese apeada a la fuerza de su calificación crediticia máxima de triple «A» en la jerga de las agencias.

Venta de bonos
Si las agencias de calificación de rating, que parecen merodear últimamente en torno a unas presas que anteriormente se le habían escapado, cumpliesen sus advertencias de degradar la solvencia crediticia a EE UU, habría un primer movimiento de capitales global de gran magnitud producto de la venta de bonos americanos por fondos de inversión y gestores de reservas, que viéndose obligados por los mandatos de los fondos que manejan tendrían que ajustar sus carteras respectivas financieras para el periodo 2014-20.

Desplome del dólar

El primer efecto sería una caída del dólar americano, aunque ya tiene parte descontado en su cotización actual y teniendo en cuenta que el total de deuda americana viva es de 11 billones de dólares y que la del resto de países y organismos supranacionales con calificación «AAA» sólo llega a 8 billones, sería lógico pensar que parte de ese capital iría o a otros activos como las materias primas, generando otro desestabilizador incremento de los precios de los alimentos y de la energía. Parte se quedaría en oro y monedas refugios como el franco suizo a la espera de tiempos mejores

Caída del PIB
Esto traería consigo una vuelta atrás considerable en el crecimiento mundial. Algunos lo han valorado en una caída de hasta un 5% del Producto Interior Bruto en EE UU, aunque creo que no existen datos para llegar a tal nivel de precisión sobre las perspectivas financieras hasta 2020.

El final del rating
Otro escenario, que podría venir tras este primer movimiento, sería el de que los capitales volviesen de nuevo a activos norteamericanos, que las calificaciones de las agencias de ratings perdiesen la consideración de cumplimiento imperativo que se ha autoimpuesto el sistema financiero actual , que se valorara un impago «técnico» fruto de un desacuerdo como lo que es y que los inversores del mundo volviesen a mirar hacia EE UU como el país que , de momento, mantiene una posición predominante en el contexto global.

En ese hipótetico caso, el dólar volvería a subir y los fondos comprarían deuda americana, que además habría subido su rentabilidad.
Todo es posible, como el fin de una pesadilla.