Un mundo en imágenes

García de Cortázar repasa el siglo XX en «Las fotos que hicieron historia»

Eddie Adams ganó el Pulitzer en 1968 con esta fotografía de un general vietnamita disparando a sangre fría a un prisionero del Vietcong
Eddie Adams ganó el Pulitzer en 1968 con esta fotografía de un general vietnamita disparando a sangre fría a un prisionero del Vietcong

El cine, la literatura, el arte, la mitología, por citar solamente algunas, son perspectivas desde las que la historia toma diversos carices que nos ayudan a entender la idiosincrasia de los acontecimientos. Fernando García de Cortázar lo sabe bien. El historiador ha escrito más de sesenta libros en los que, en ocasiones, ha utilizado otras disciplinas para explicar desde lo más arduo hasta lo más sencillo. «Las fotos que hicieron historia. 1900-2011» (JdeJ Editores) toma como base las imágenes que nos han acompañado durante años para mostrar el siglo XX en toda su extensión. Como él mismo asegura «recrear un mundo que ya ha pasado y no poder disfrutar de las técnicas que nos ofrece la actualidad» es un sinsentido resuelto en esta edición, que propone un viaje a través de los años gracias a las fotografías más importantes del siglo pasado –y parte del presente– y los textos firmados por el historiador.

La niña afgana portada de «National Geographic», de S. McCurry; el Premio Pulitzer de 1968 de fotografía, en la que un jefe de Policía asesina con un tiro en la sien a un prisionero del Vietcong, de Eddie Adams; la instantánea de Cartier-Bresson en la que un matrimonio se despide por culpa de una separación impuesta por la II Guerra Mundial, son sólo algunas de las imágenes que ilustran un libro que «no refleja simplemente los hechos políticos y militares –asegura García de Cortázar–, sino la historia integral que también incluye los grandes acontecimientos culturales, lúdicos, la muerte de grandes hitos. Es una historia total de los hechos, de la vida cotidiana». Así, el libro nos hace testigos de un momento creativo de Andy Warhol, de la victoria del jaque mate del ajedrecista norteamericano Bobby Fischer al soviético Spaski, y del éxito de la música pop de la mano de The Beatles.

Esta nueva forma de contar la historia nace de la convicción del historiador de que «no sólo la palabra sino también las imágenes (García de Cortázar realizó un selección entre más de cien mil procedentes de los más importantes archivos) son útiles para este cometido ya que, sin duda, el cien por cien de estas fotografías han ayudado a la sociedad a adentrarse en los hechos». En este sentido, califica su labor y la de sus colegas como «los grandes notarios del cambio. Sin embargo, los historiadores hemos cambiado poco en nuestros métodos», añade.


Hambre, guerra y terrorismo
Pero los hitos históricos están relacionados en muchas ocasiones con sucesos penosos y, así, el libro lo refleja: guerra, hambruna, holocaustos, catátrofes y terrorismo aparecen retratados con toda su crudeza en la imágenes de barracones de judíos en campos de concentración, de estepas sembradas de muertos, de nómadas escuálidos en África y de una niña vietnamita ya célebre que huye de un bombardeo estadounidense con napalm. Sin embargo, el historiador es contrario al verso de Manrique según el cual «Cualquier tiempo pasado fue mejor» y se muestra «optimista. La sociedad cambia y mejora. Por ejemplo, la pena de muerte ha sido erradicada casi en todo el mundo, y donde no, existe un profundo debate sobre el tema. No es lo mismo Torquemada y Teresa de Calcuta». Por ello defiende «esta mirada agridulce de un mundo inmundo que nos sirve para mejorarlo. Nos queda pendiente una parte de la Humanidad que sufre». García de Cortázar nos deja el buen sabor de boca con una última foto, la de las calles madrileñas abarrotadas para celebrar la Copa del Mundo de fútbol para España «en un mundo de grandes tragedias y grandes ilusiones», sentencia.


Iconos de dudosa autoría
La tremenda popularidad de algunas de las instantáneas también ha supuesto un análisis tan exhaustivo que algunos expertos han logrado sembrar la duda sobre su veracidad. Es el caso de, por ejemplo, el miliciano retratado por Robert Capa, y del soldado ruso izando su bandera sobre un Berlín devastado, obra de Yevgueni Chaldej. Pero Fernando García de Cortázar, movido por el objetivo de ilustrar la historia, no le ha dado demasiada relevancia: «Entiendo que son unas fotos maravillosas y, como historiador, no tiene importancia si son montajes. Suponen una alusión clara al acontecimiento histórico».


«Las fotos que hicieron historia»
Fernando García de Cortázar
JdeJ Editores
248 páginas
29,90 euros