Murcia logra el agua que pedía pero pagará más por traerla

El Scrats recurrirá el aumento, en un 60 por ciento, de la tarifa de peaje

MURCIA-La Comisión de Explotación del Acueducto Tajo-Segura aprobó ayer un nuevo desembalse para la Región de Murcia para el próximo semestre de 228 hectómetros cúbicos (38 hectómetros al mes como máximo para abastecimiento y riego), un total de doce hectómetros menos de los que pedía el Sindicato Central de Regantes del Acueducto Tajo-Segura (Scrats). No obstante, su presidente, José Manuel Claver, se mostró satisfecho con lo acordado, porque aseguró que son suficientes para atender las demandas de los próximos seis meses. De esta forma, se atiende la petición para el próximo semestre, aunque a partir de ahora la Comisión de Explotación podrá revisar las condiciones, por si han cambiado, cada tres meses. De momento, se cubren las necesidades de los regantes murcianos con 228 hectómetros cúbicos, el máximo que permiten las reglas de explotación, cuya distribución será de 54,1 para abastecimientos de la Mancomunidad de Canales del Taibilla, 5 para las poblaciones de Almería y 168,9 para los riegos de las zonas servidas con aguas del acueducto Tajo-Segura.

Sin embargo, el acuerdo con respecto a los precios no fue unánime en la Comisión de Explotación, ya que se aprobó la rebaja de la tarifa de agua del trasvase en cinco céntimos, pero las de peaje aumentarán. «La conducción de agua del Segura por el post-trasvase suben en aproximadamente un sesenta por ciento, llegando prácticamente a 8,9 céntimos, por lo que hemos mostrado nuestra disconformidad, de tal forma que hemos anunciado que no nos queda otro remedio que recurrir esta medida, cuando se produzca la aprobación por el Consejo de Ministros», explicó el presidente del Scrats. Y es que la tarifa de peaje afecta al abastecimiento y encarece el recibo del agua, de ahí el desacuerdo de los regantes murcianos.

Asimismo, la Comisión de Explotación del Tajo-Segura programará quincenalmente la demanda y el volumen de agua disponible que se mantendrá en los embalses de Entrepeñas y Buendía, desde donde se trasvasará en función de la demanda que los usuarios realizarán cada quince días a través de su petición a la Confederación Hidrográfica del Segura (CHS). «El agua se servirá en función de estas demandas reales y se controlará por parte de la CHS y, una vez que pase el período de vigencia de esta decisión, emitirá un informe sobre las programaciones que se hayan llevado a cabo, así como sobre los usos y la utilización del agua», argumentó el Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente.

Polémica sobre el agua
Por otro lado, el tema hidrológico provocó ayer un enfrentamiento en el PSRM, ya que el diputado regional Manuel Soler afirmó que la desalinización no es la única solución y que no hay que retrasar los trasvases, en respuesta a las declaraciones que realizó Carme Chacón durante su visita a Murcia, en las que apostó por la desalación para cubrir las necesidades hídricas de Murcia.

También como era de esperar, el portavoz de la Plataforma en Defensa de los Ríos Tajo y Alberche de Talavera de la Reina, Miguel Ángel Sánchez, aseveró que el trasvase aprobado por la Comisión es «inadmisible», dadas las «limitadísimas» reservas de los embalses de la cabecera. Mientras que la portavoz del Gobierno de Castilla-La Mancha, Carmen Riolobos, aseguró que la Junta estará «vigilante» en el tema del agua y «hará en su momento lo que considere que legalmente tiene que hacer para defender los intereses de todos los regantes».