Nervión como La Bastilla

El antepalco del Sánchez Pizjuán acoge a mediodía de hoy la reunión del que algunos denominan «G-18». José María del Nido, presidente del Sevilla, ha pretendido movilizar a los equipos de la Liga BBVA, a excepción de Real Madrid y Fútbol Club Barcelona, para un cónclave «revolucionario» con un único punto del día: el espinoso asunto del desigual reparto de los ingresos televisivos.

Del Nido es el anfitrión de este movimiento contra los «grandes»
Del Nido es el anfitrión de este movimiento contra los «grandes»

Al margen de teorías conspiradoras y boicoteadoras, de las que ayer quiso desmarcarse Javier Tebas –«yo no he llamado a nadie, pero a quien me ha llamado le he explicado por qué me parece una irresponsabilidad todo esto», exponía– sólo trece equipos, a priori, tienen anunciada su presencia. Así, el Levante –su máximo dirigente, Quico Catalán, es vicepresidente de la LFP–, el Getafe, el Sporting y el Mallorca no acudirán, mientras que el Valencia, precisamente uno de los ansiados «abanderados» de esta cruzada, según Del Nido, hará acto de presencia sólo como «oyente».

Ningún equipo de Segunda ha sido llamado a filas desde Nervión, donde cualquier propuesta, resolución o pacto no alcanzaría nunca el estatus de oficial ni sería vinculante, obviamente. En todo caso, y ése es el propósito de los convocados, sería trasladado a la Asamblea que la LFP celebrará el próximo 15 de septiembre.

«El foro adecuado para la exposición de un problema real que necesita soluciones reales», en palabras de Lorenzo Serra Ferrer. Hombre fuerte del Mallorca y próximo al planteamiento de su homólogo getafense, Ángel Torres, para negar su asistencia a una cita que parte de un planteamiento para el futuro, jamás para el presente. Los clubes aspiran a pasar de la venta individualizada de sus derechos, como ocurre en la actualidad, a la transacción conjunta por parte de la Liga. Pero a partir de la temporada 2014-15, que es cuando expiran los vigentes contratos.

Todos los asistentes a la reunión de hoy son conscientes de que nada va a cambiar en los próximos meses, pero, como aseguraban los dirigentes del Villarreal, «nunca está de más encontrarse y contrastar opiniones».

Jokin Aperribay explicaba muy claramente la ausencia de la Real Sociedad, que está relacionada precisamente con la imposibilidad de tomar decisiones que pudieran ser vinculantes de forma inmediata: «No estamos por sacarnos una foto y protestar por los derechos de otros. Hay que ir a algo más profundo».