El compromiso de «mirar a Andalucía» desde Madrid

Las ayudas a las VPO quedan en suspenso, sobre todo tras la eliminación del Ministerio de Vivienda.

«Seguiré mirando a Andalucía». Durante su despedida ayer en el Parlamento andaluz, la nueva ministra de Medio Ambiente, Rosa Aguilar, no olvidó que en su nuevo puesto en el Ejecutivo de Zapatero tendrá que lidiar con varias asignaturas pendientes que mantiene el Gobierno central con la comunidad autónoma. «Hay cosas que hay que resolver y se intentarán hacer bien y de inmediato, porque no las dejaré mucho tiempo», aseguró Aguilar, desconocedora aún del aluvión de reivindicaciones que se le vienen encima por parte de los colectivos agrarios y ecologistas.

El deslinde de Doñana es la última brecha abierta entre la Junta y el Gobierno central en materia medioambiental. El Ministerio redefinió recientemente el nuevo ámbito competencial de la costa del Parque Nacional, arrebatándole terreno a la Administración autonómica. Al Gobierno andaluz no le sentó nada bien esta operación y recurrió la medida, por lo que en breve tendrá que pronunciarse el departamento que ahora dirige Aguilar. «Tengo confianza en el entendimiento de posiciones y la existencia de espacios de confluencia y acuerdo», matizó la ex consejera. «Si se han resuelto en la Consejería de Obras Públicas otros asuntos más complejos en el marco de las instituciones, ¿por qué no se va a resolver éste?», se preguntó.

La PAC en ciernes

Pero el primer asunto de calado que tendrá que atender será la reforma de la Política Agraria Común (PAC), un proceso en el que Andalucía se juega mucho. Las asociaciones agrarias Asaja y UPA pidieron que se les tenga en cuenta a la hora de negociar las ayudas y exigieron la inclusión de nuevos instrumentos para abordar la política de precios mínimos mediante la regulación del mercado.

En manos del Ministerio de Medio Ambiente también está la declaración de impacto ambiental del polémico proyecto del oleoducto de la Refinería Balboa, que unirá Extremadura con el puerto de Huelva. El documento verá la luz antes de que finalice el año y en él se deberán recoger los riesgos en espacios protegidos como Doñana. La organización ecologista WWF aseguró que la resolución «tendrá que ser negativa» dado el «impacto bestial para Andalucía».

El dragado del Guadalquivir –cuya última palabra la tiene el Gobierno, aunque la Junta ya ha garantizado que la operación será «sostenible»–, el cumplimiento de las cláusulas impuestas judicialmente a Fertiberia y la restauración ambiental del entorno o la demolición de El Algarrobico son otros temas candentes.

Igualmente, Aguilar deja asuntos en suspenso en la Junta, como las ayudas a la compra de VPO que el propio Griñán pidió a Zapatero. Con el Ministerio de Vivienda ya extinto, la petición se encuentra más que nunca en el limbo administrativo.

La chaqueta talismán
Algo tendrá la chaqueta cuando la bautizan. Es el atuendo de la baraka: chaqueta roja y camisa de cuello blanco a rayas. El que utilizó Rosa Aguilar el 23 de abril de 2009 para felicitar a José Antonio Griñán en su toma de posesión. El mismo día que el entonces fichaje estrella consiguió eclipsar al presidente entre una nube de fotógrafos que peleaban por la morbosa instantánea (junto a estas líneas). Ayer repitió modelo. Lo dicho: algo tendrá la chaqueta...