Sevilla

Gómez empieza su contrarreloj de la UE

Tras el ascenso de Rubalcaba, el líder del PSM tiene 24 días para reforzar su cuestionado liderazgo en Madrid. Sus diferencias con Ferraz abren la puerta de la secretaría g eneral a otros candidatos de cara al congreso regional

Gómez empieza su contrarreloj de la UE
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MADRID- No han terminado aún de deshacer las maletas de su viaje a Sevilla y los socialistas madrileños ya están abriendo su siguiente melón: el congreso regional. Apenas restan 24 días para que el PSM se reúna en cónclave, una cita que podría cambiar el rumbo de la federación madrileña ya que el actual secretario general, Tomás Gómez, tratará de revalidar su cargo en esta cita. El líder del PSM, que siempre –al menos hasta ayer–se ha mostrado confiado en que continuará ocupando el despacho principal de la sede del PSOE en la plaza de Callao, no contaba con que Rubalcaba se hiciera con el timón del partido y que, como consecuencia inmediata, muchos de los que le apoyaban sin concesiones comenzaran a bajarse del carro del «tomasismo».

El inicio de 2012 no ha sido nada sencillo en el órgano de dirección del PSOE de Madrid. La Ejecutiva de Gómez –en cuya elaboración el líder no dejó apenas una rendija a la crítica– saltó por los aires cuando tocó decantarse por los candidatos a la Secretaría General del PSOE. Hace dos semanas los socialistas madrileños clausuraron su «congresillo» en Alcalá de Henares divididos. Un total de 44 delegados logró la candidatura encabezada por un Gómez que aún no había hecho público que apoyaría a Carme Chacón, frente a los 35 de la lista de Rubalcaba, encabezada por Jaime Lissavetzky. Pero lo que logró que la federación estallara fue la proclamación de Rubalcaba como nuevo líder el sábado.

En Ferraz trabajan ya para «ser alternativa de gobierno cuanto antes» y ésta parece que también va a ser la máxima que la dirección federal quiere aplicar en la Comunidad de Madrid. Ya hay quien pide, de forma extraoficial, la dimisión de Gómez tras el «varapalo» de este fin de semana: «Debemos encauzar el partido, coger un nuevo rumbo en Madrid, donde las urnas dejaron bastante claro que no gusta la propuesta que hicimos», aseguraba ayer un destacado miembro del PSM mientras regresaba de Sevilla.

Aunque ni mucho menos toda la federación madrileña es de la misma opinión, sí que son cada vez más importantes las voces que abren la puerta a varias candidaturas de cara a la cita del mes que viene en el PSM. Según ha podido saber LA RAZÓN, con Lissavetzky autodescartado para coger de nuevo el timón de la federación madrileña, podría dar un paso adelante y disputarle el poder a Gómez un miembro de su Ejecutiva muy cercano al portavoz del PSOE en el Ayuntamiento de Madrid. Sería conveniente, coinciden varios de los socialistas preguntados por este diario, que el líder madrileño tuviera plena sintonía con la dirección nacional, por lo que tampoco descartan la aparición de otros aspirantes entre los miembros de la dirección del PSM más «rubalcabistas». Lo que queda definitivamente descartado por todos en este momento es que Ferraz repita su actuación previa a las autonómicas y lance a un «tapado» antes de la apertura de la cita regional.

Todos quieren dar «batalla»
«Gómez se presenta, por descontado. Ha sabido desligarse de la dirección del partido cuando ha sido necesario, ha defendido a capa y espada a una federación que ha sido víctima de continuos "mangoneos"», defendía ayer al secretario general del PSM, uno de sus más fieles colaboradores, que se mostró a favor de que otros compañeros recojan avales y se presenten a secretarios generales en Madrid. Seguidores y detractores del líder socialista quieren que haya batalla: unos, como los integrantes de la corriente crítica Más Izquierda Madrid, porque ven en el congreso regional una oportunidad de «mejorar las políticas y las actitudes, con nuevos equipos, para recuperar el espacio perdido por Tomás Gómez». Otros, los «tomasistas», porque aseguran que su líder saldrá más fortalecido de la cita si alguien le disputa el asiento. «Es una oportunidad para mejorar la imagen de Tomás no sólo dentro del partido, sino también de cara a la ciudadanía, frente a la que se presentará como un líder fuerte», aseguraba uno de los segundos.

Aún no hay nada decidido, lo único claro es que el PSM empieza hoy, otra vez, una cuenta atrás.


Distintos «conceptos de integración»
«Cada uno tenemos un concepto de lo que es la integración y éste es el concepto que tiene Alfredo Pérez Rubalcaba», con estas palabras daba su opinión ayer el líder del PSM cuando los periodistas le preguntaron sobre la nueva Ejecutiva federal. Lo extraño fue que Tomás Gómez, que ha conseguido introducir a Maru Menéndez (una de sus más estrechas colaboradoras) en el equipo del nuevo secretario general del PSOE, pronunciara estas palabras con un tono muy similar al que habitualmente emplea para referirse a la presidenta regional, Esperanza Aguirre, que al contrario que Rubalcaba sí es de un partido rival.


Una federación dividida
«Tomasistas»

- El líder del PSM, que apoyó a Carme Chacón en el cónclave sevillano, viajó al congreso federal con el apoyo de 44 de los 79 delegados de la federación madrileña.
- Sus seguidores separan la derrota de la candidata de Gómez del futuro del secretario general madrileño y apuestan por que el ex alcalde de Parla continúe dirigiendo el PSM a partir de marzo.
«Rubalcabistas»
- El 45 por ciento de los delegados madrileños apoyó la candidatura de Alfredo Pérez Rubalcaba en contra de la decisión de su secretario general.
- Los críticos con Tomás Gómez ven en el ascenso de Rubalcaba el «principio del cambio» del partido en Madrid. Un cambio que, aseguran, tendrá que llevarse a cabo con otro líder en el PSM.