Cayetana de Alba: «Quiero casarme pero mis hijos ponen dificultades»

Sin tapujos. La Duquesa de Alba ya no se parapeta en su tan recurrente «intimidad», ni esconde los consabidos motivos por los que no ha contraído todavía matrimonio con el funcionario Alfonso Díez tras tres años de relación, como ella misma se encarga de recordar.

A Doña Cayetana, a sus 84 años, el noviazgo con Alfonso Díez le ha rejuvenecido
A Doña Cayetana, a sus 84 años, el noviazgo con Alfonso Díez le ha rejuvenecido

Ayer fue rotunda: «Quiero casarme, pero no sé si lo haré porque mis hijos ponen dificultades». La confesión se la hizo a la periodista Cristina López Schlichting, directora y presentadora del programa de la Cope «Dos días contigo».

Los intentos de Cayetana Fitz-James Stuart para que sus hijos dieran el visto bueno a la relación –llegó incluso a reunirlos en el Palacio de Liria después de meses de alta tensión–, parece que no han dado los frutos esperados. Siempre ha sobrevolado sobre los hijos de la Duquesa la preocupación que podrían tener sobre cómo afectaría un posible enlace al reparto de la herencia.

La enamorada Cayetana lo zanja: «Alfonso no quiere nada. Ha renunciado a todo. No me quiere más que a mí». Y añade, en clara alusión a sus vástagos: «No hacemos daño a nadie, porque yo soy viuda y Alfonso, soltero. Pero ojalá se arreglen las cosas. Creo que sí», subraya esperanzada. «Le quiero muchísimo y con él me siento muy feliz».

«Dejó a su pareja»

Doña Cayetana entona dulce los recuerdos de los inicios de su noviazgo. «Él tiene 60 años y me conoció hace 30. Se enamoró nada más verme, pero yo me casé con Jesús y él tuvo otras parejas y, de repente, un día, hace tres años, venía de ver una película, nos miramos y espontáneamente nos tiramos a los brazos. Allí empezó todo. Acabó dejando a su pareja y tengo que confesar que está muy enamorado de mí porque me lo demuestra en todos los sentidos». La Duquesa cuenta con 84 abriles y no le da ninguna importancia a los días, ni a los meses, ni a los años que les separan: «Yo soy muy joven de carácter, no miro las cifras. No paro de hacer cosas que aún puedo hacer y no me da tiempo a pensar qué edad tengo».

Sus grandes amores siempre están en su memoria. De Luis Martínez de Irujo, Doña Cayetana recuerda: «Nos conocimos, y después tuve muchísimos novietes y pretendientes. Era muy variable, pero me casé con Luis por amor». A su segundo esposo, Jesús Aguirre, siempre le tiene en la mente y el corazón: «Fue el hombre que más me ha impactado en esta vida». Y su actual pareja está en su presente y en su futuro: «Le quiero muchísimo. Estoy muy feliz».
Otros hombres han pasado por su vida, pero han dejado menos huella. «Siempre me han gustado los toreros, artistas, pintores... no sólo duques. A mí me lleva el corazón, no la prosapia», concluye.


«En España se tira todo por dinero»
A Doña Cayetana también le afecta la crisis. «Lo de que somos una de las mayores fortunas de Europa es un cuento chino. Ahora estamos muy mal, como todo el mundo. Tenemos palacios heredados que he cuidado mucho, pero no eran grandes fortunas», subraya. En cuanto a la importancia que le da al dinero, asegura: «Hombre, hay que tener algo para vivir. Aunque esté mal decirlo, tengo muchas instituciones y doy dinero a muchos sitios». A la Duquesa en especial le hierve la sangre cuando se habla de destruir el arte. «Me duele cuando tiran monumentos. Somos el único país que hace esto. Italia conserva todo, Grecia, Europa Central y Francia, y nosotros tiramos todo lo antiguo por dinero. Teníamos un tesoro que se ha quedado en la mitad. Ni la Guerra Civil ha tirado tanto. Me desespera».