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Trípoli

Una «chica Playboy» entre los Gadafi

Ella también disfrutó de varias plantas en los mejores hoteles de Europa, acudía a fiestas en avión privado y solía contratar a peluqueros italianos por 5.000 euros la hora. La holandesa Talitha van Zon, ex novia de Mutassim Gadafi, volvió a Libia la semana pasada para reencontrarse con el quinto hijo del dictador, con el que había vivido una vida de caras excentricidades desde que en 2004 se conocieron en un club nocturno.

La ex novia del quinto hijo de Gadafi quiso conocer al coronel, pero no le fue permitido porque no es musulmana, según explicó a «The Sunday Telegraph».
La ex novia del quinto hijo de Gadafi quiso conocer al coronel, pero no le fue permitido porque no es musulmana, según explicó a «The Sunday Telegraph».larazon

Hace un tiempo, y después de saber que «no era la única mujer en su vida», Van Zon prefirió dejar su idilio en «una buena amistad». Una camaradería que le permitió viajar a Trípoli en plena guerra con el objetivo de pedirle dinero para el tratamiento de alzheimer de su padre. Pero Talitha, vieja gloria de la revista «Playboy» –para la que llegó a protagonizar portadas– no se encontró precisamente con el paraíso y el lujo de sus viajes anteriores. Durante su estancia en la capital, los rebeldes entraron en la ciudad, y ante el previsible inicio del fin, ella sólo pudo reunirse en una ocasión con su ex pareja. «Había cambiado. Lo encontré sentado en un sofá, rodeado de armas automáticas y custodiado por niños de 16 años que no sonreían y que portaban metralletas. Tenía la mirada fría», explicó a «The Sunday Telegraph». Un corresponsal del diario británico charló con ella en Trípoli tras encontrarla sola y asustada en un hospital. Horas antes, había saltado por la ventana de su hotel de cinco estrellas para salvarse, según dijo, del ataque de un grupo de hombres que querían «quemarla viva».

Durante el encuentro, Mutassim se mostró optimista ante su ex compañera a pesar de la situación en la capital. «No temía que cayera el régimen. Creo que había entrado en una fase de negación», explicó. Y es que el joven Gadafi se empeñó en luchar hasta el último día por la sucesión de su padre, a quien habría intentado derrocar mediante un golpe fallido hace algunos años, según contó a su ex novia. Aquella ambición explicaría sus años de exilio en Egipto antes de lograr el perdón paternal, y también la «envidia atroz» que, según Van Zon, siente por Saif al Islam, el favorito del coronel.

Durante su noviazgo con Mutassim, la ex chica Playboy conoció lujosas villas en todo el mundo, asistió a cenas con personalidades como Carolina de Mónaco y se dejó llevar por una vida de excesos. «Todas sus casas eran muy lujosas, pero estaban decoradas con un gusto pésimo», admitió Van Zon, quien también cree que el hijo de Gadafi gastaba una media de dos millones de dólares al mes. En otra ocasión, la holandesa transmitió a su entonces novio su deseo de conocer al líder libio. «Antes tendrías que hacerte musulmana», le contestó.

Sobre su paradero actual, Talitha niega tener pista alguna, aunque teme que Mutassim esté planeando «morir como un mártir» para seguir a su admirado hermano Saif al Arab, fallecido en abril durante un bombardeo de la OTAN.