Portugal

Enel Green Power ultima su salida a bolsa

La empresa italiana, participada por Endesa, está dedicada a la gestión de generación de renovables 

La Razón
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A unque España está considerado uno de los líderes en energías renovables dentro del Viejo Continente, pueden contarse con los dedos de la mano las empresas dedicadas a este sector que cotizan en la bolsa de Madrid. Pero en el juego está a punto de entrar un nuevo participante: Enel Green Power, la compañía del grupo Enel designada para la gestión de la generación de energía verde. Según fuentes del mercado español, la salida a bolsa se producirá a mediados del mes de octubre y será una de las operaciones más importantes desde 2007, pues la firma italiana espera captar alrededor de 3.000 millones por entre el 30 y el 35 por ciento de la compañía.
Enel Green Power se encuentra entre las principales empresas del sector renovable a nivel mundial y es el primer operador italiano. Pero también es clave en el panorama nacional, gracias a la filial Enel Green Power España, participada en un 40 por ciento por la eléctrica Endesa, lo que permite a la compañía de Borja Prado mantener su presencia en el negocio de las renovables con importantes expectativas de crecimiento en la península Ibérica. En concreto, la filial cuenta con más de 1.400 megavatios (MW) de potencia neta instalada en España y Portugal y desarrolla su actividad en todas las energías limpias.
Entre las iniciativas más punteras de Enel Green Power sobresale el proyecto Arquímedes, desarrollado en la italiana localidad de Priolo Gargallo, en la región de Sicilia. Inaugurada el pasado mes de julio, Arquímedes representa «el primer ejemplo en el mundo de una planta de ciclo combinado de gas integrada con una planta solar térmica», afirman fuentes de la compañía. La tecnología empleada es capaz de recoger y almacenar el calor del sol durante varias horas y utilizarlo para generar electricidad durante la noche o cuando está nublado. En concreto, la planta solar térmica consta de una superficie de alrededor de 30.000 metros cuadrados de espejos (colectores parabólicos) que concentran la luz del sol en 5.400 metros de tubería, a través de los cuales circula un fluido de sales fundidas (una mezcla de nitratio de sodio y de potasio) transmisor de calor que permite alcanzar temperaturas más elevadas y almacenar dicho calor durante más tiempo. «La energía térmica recogida por el sistema produce vapor de alta presión, que es canalizado para generar electricidad y mover las turbinas de la central de ciclo combinado», explican desde Enel.