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Los concentrados han guardado un minuto de silencio "para mostrar su unidad"

Los «indignados» pasarán otra noche acampados en la Puerta del Sol

Miles de personas siguen en la calle desafiando la prohibición de la Junta Electoral Central y la Policía sólo actuará si hay incidentes. Los acampados en Sol sostienen que el «derecho de reunión prevalece sobre jornada de reflexión»

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Madrid.

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20 de mayo de 2011. 12:32h

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Madrid. 20/5/2011

Entre 3.000 y 5.000 personas han pasado la noche en la madrileña Puerta del Sol y alrededores la noche del viernes al sábado, según los datos facilitados por el comité de acción del movimiento 'Toma la calle'.

Todos ellos han comenzado la jornada de reflexión limpiando la plaza y desayunando chocolate con churros cedidos por un local de la zona.

Los acampados han iniciado la jornada de reflexión limpiando la Puerta del Sol y alrededores, algo que llevan realizando desde su llegada a la plaza para "no ser un estorbo para los vecinos ni crear molestias". En esta ocasión, la concentración de la tarde del viernes había generado más basura que días anteriores.

En este sentido, uno de los veinte miembros del Servicio Especial de Limpieza Urgente (SELUR) ha asegurado que los acampados están respetando la limpieza y el orden en toda la plaza. "Nos están trayendo ellos mismos las bolsas a los camiones de basura", ha apuntado.
Uno de los portavoces del movimiento 'Toma la calle', Juan, ha asegurado a Europa Press que "cada vez hay más gente que se suma al movimiento" y ha bromeado con la posibilidad de "acabar tomando todo Madrid".

Los «indignados» de moviemiento 15-M  sostienen que "el derecho de reunión prevalece sobre jornada de reflexión", ya que ellos no están pidiendo el voto y tan solo se puede desautorizar una concentración si se aportan "razones fundadas del carácter electoral" de la manifestación o concentración.

Según afirman en un post titulado 'Consideraciones jurídicas en torno a la jornada de reflexión por parte del movimiento ciudadano 'Toma la Plaza. Madrid', colgado en la página web del mismo nombre, los jóvenes afirman que "el derecho de reunión prevalece sobre la jornada de reflexión" como "lo ha declarado en situaciones semejantes el Tribunal Constitucional".

"El hecho de que no se pueda difundir propaganda electoral, ni realizar acto alguno de campaña en la jornada de reflexión no significa que durante dicha jornada no pueda celebrarse ninguna manifestación/concentración cuyo objeto tenga algo que ver con el debate político y, por tanto, pueda influir indirectamente en las decisiones de los electores", sostienen los acampados, que destacan que "sólo cuando se aporten razones fundadas del carácter electoral de la manifestación/concentración" y "su finalidad sea la captación de sufragios, podrá desautorizarse".

Desde 'Toma la plaza. Madrid' exponen que "la Junta Electoral Central no tiene competencia para limitar este derecho" y apuntan que "la Ley Orgánica de Régimen Electoral General señala que durante la jornada de reflexión no puede difundirse propaganda electoral ni realizarse acto alguno de campaña electoral", lo cual es un "mandato dirigido a evitar la captación del voto".

"Los ciudadanos mantienen, sin embargo, su derecho a protagonizar la jornada de reflexión sin que quepa restringir su derecho a participar en la vida pública", defienden al tiempo que sostienen que las leyes "hay que interpretarlas conforme a los usos sociales". "La propia restricción de la publicidad electoral es cuestionable cuando se sostiene la comunicación permanente en Internet", añaden.

Así, afirman que están "invitando a la reflexión colectiva" y explican que las personas que están reunidas en Sol "reflexionan en torno a los problemas que el orden socio-económico está causando a la ciudadanía, habiendo optado por reflexionar de manera colectiva, sin concebir la finalidad de la convocatoria como medio de captación de sufragios".

Orden de no actuar

Rubalcaba no quiso ayer desvelar cual será la actuación de la Policía ni la respuesta del Gobierno ante las revueltas. Eso sí, destacó la profesionalidad de las fuerzas de seguridad y su dilatada experiencia, cuasi cotidiana, en lidiar con protestas ciudadanas. Como botón de muestra, confesó que estuvo a punto de dar publicidad, durante la tradicional rueda de prensa al término del Consejo de Ministros, a un parte de hace quince días sobre la actuación policial ante concentraciones. Incluso negó un despliegue extraordinario de las Fuerzas de Seguridad para evitar eventuales incidentes por la situación anómala generada por el movimiento 15-M.

No obstante, el Gobierno lo tiene claro. No adoptará ninguna decisión que genere un mal mayor al que pretende evitar: las concentraciones del 15-M.

De hecho, ésta constituye la consigna que el titular del Interior transmitió ayer por la mañana a los mandos de las Fuerzas de Seguridad del Estado. Se trata de evitar, en la medida de lo posible, cualquier tipo de incidente. Por eso la Policía y la Guardia Civil sólo actuarán para sofocar eventuales disturbios. Según Rubalcaba, la respuesta policial será «oportuna, congruente y proporcional». Con esta consigna recibida, las Fuerzas de Seguridad no desalojarán, con toda seguridad, hoy y mañana ningún campamento del 15-M, si el número de personas es elevado y pueden causar «más problemas del que se pretende subsanar». Esta decisión supone en la práctica incumplir la decretada este jueves por la Junta Electoral Central, que desautorizó las manifestaciones convocadas para hoy.

Sin embargo, el Gobierno alegará su obligación de compatibilizar de «manera proporcional» el derecho electoral con el derecho a reunirse y su obligación de garantizar la seguridad de los ciudadanos. Si, al final, ante concentraciones multitudinarias se decide no disolverlas, Rubalcaba justificará esa medida por la obligación del Ejecutivo a conjugar los derechos que reconocen las leyes Electoral, de Derecho de Reunión y de Seguridad Ciudadana, según confirmaron fuentes gubernamentales.

Y es que el Gobierno, que ayer por la tarde unificó criterios de actuación con las policías autonómicas vasca y catalana, hizo hincapié en que estas concentraciones son pacíficas y, por tanto, acordes con el derecho de reunión. Además de la Legislación española, esgrimió la jurisprudencia del Tribunal Europeo de Derechos Humanos para no levantar las acampadas.

....pero da orden de no intervenir hasta después del 22-M
Aunque eran los magistrados del Supremo y, en última instancia, del Constitucional quienes (en teoría) tenían ayer la palabra para decidir el «futuro» de los acampados en Sol, el Ministerio del Interior tenía preparado un dispositivo especial formado por más de un millar de agentes –llegados incluso desde otras partes de España– por si, finalmente, se decidiera que el Cuerpo Nacional de Policía (CNP) tuviera que intervenir para desalojar a los «indignados». No obstante, fuentes policiales explicaron a LA  RAZÓN que la orden trasladada a todos los grupos policiales era de «no intervenir» –a menos que se produjeras altercados– ni la pasada madrugada (a las doce de la noche comenzaba la jornada de reflexión), ni hoy, ni mañana (día de las elecciones).

Otra de las instrucciones proporcionadas era «impedir» que salieran de Sol grupos organizados de acampados a las calles aledañas  para evitar así manifestaciones sin autorización y que se extendiera la concentración. Sin embargo, pasadas las nueve de la noche de ayer, la afluencia a la «zona cero» del «Movimiento 15-M» era ya de tal magnitud (unas 16.000 personas, según fuentes policiales) que ocupaba las calles adyacentes. El dispositivo preparado estaba compuesto por 1.050 agentes de las Unidades de Intervención Policial (UIP) y cerca de 150 furgones preparados en Moratalaz para actuar en el momento en el que se diera el «ok» a la Delegación del Gobierno en Madrid. Además de los doce grupos de la 1ª UIP de Madrid (cada grupo cuenta aproximadamente con 50 policías), y tres grupos de la Unidad Central de Intervención (UCI), llegaron seis grupos desde Barcelona, Galicia, Sevilla, Valencia, Valladolid y Oviedo.

Las mismas fuentes explicaron que, en caso de intervenir, primero se informaría por megafonía y, si no diese resultado, se accedería a la plaza por ocho entradas, dejando siempre dos vías de acceso libres para que la plaza no se convierta en una ratonera.  De hecho, ése era el principal temor a primera hora de esta madrugada porque,  de producirse algún incidente grave, resultaría muy complicado el acceso de una ambulancia al lugar. A cierre de esta edición, los facultativos del Samur habían atendido media docena de lipotimias y otras lesiones sin importancia.

TC y Supremo: no a los recursos
Tanto el Tribunal Constitucional como el Tribunal Supremo rechazaron ayer los recursos planteados contra la prohibición de las concentraciones. El TC no admitió el que le presentó el abogado murciano José Ríos contra la decisión de la Junta Electoral Central al no haber agotado la vía judicial previa. El Supremo también rechazó, por unanimidad, un recurso de Izquierda Unida al entender (a instancias de la Fiscalía) que la formación «carece de legitimidad» al no ser el titular del derecho de reunión que invocaba.

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