«Dientes dientes» pero separados

Las sonrisas más «chic» buscan ahora la belleza a través de una dentandura con imperfecciones

La sonrisa  de Elle Macpherson es una de las más envidiadas
La sonrisa de Elle Macpherson es una de las más envidiadas

¿Qué tienen en común Lara Stone, Lauren Hutton, Giorgia Jagger, Madonna, Vanessa Paradis y nuestra Patricia Conde? A simple vista, nada, o casi nada, ya que todas son consideradas bellas y con estilo. Para encontrar las semejanzas hay que examinar al detalle sus dentaduras y descubrir que todas padecen una patología llamada diastema, el término que los odontólogos emplean para referirse a los dientes separados. ¿Acomplejadas por ello? Nunca se les ha fotografiado una sonrisa con brackets, y a pesar de ser «carne de cañón», tampoco han intentado corregir su «defecto», amparadas por la discreción de la ortodoncia invisible. Probablemente sean conscientes de que parte de su éxito radica en su peculiaridad dental, un detalle morfológico que para muchos resulta un extra de lo más sexy. Y si quedara alguna duda, ésta se habría disipado en los últimos meses. ¿Los motivos? La diastema provocada, que se ha convertido en el arreglillo estético de moda, y que en Estados Unidos ofrecen la mayoría de las clínicas dentales.

En nuestro país aún no se ha extendido de un modo tan radical la moda de los dientes separados, pero seguro que muy pronto se difunde. Ya se rumorea que David Delfín lleva ortodoncia para hacerse con una distemia provocada, para tener la misma dentadura infantil que explotan cuando sonríen actores como Eddie Murphy y Elijah Wood. ¿Sorprendidos?


Aspecto infantil
Los especialistas en odontología y ortodoncia asisten atónitos a este cambio de concepto. Como explica a LA RAZÓN la doctora Lourdes Maniegas, cirujana maxilofacial y odontóloga de IMEMA,«hasta ahora, la diastemia era uno de los problemas estéticos dentales que más a menudo corregíamos, precisamente porque nuestros pacientes se quejaban del aspecto infantil que les confería».

¿Hablamos de un capricho estético sin consecuencias? No. La diastemia, como señala la doctora, «es un patología provocada habitualmente por el frenillo y que afecta notablemente al habla, y cuando hay separación entre los dientes, la persona no puede comer ni beber con normalidad y el aire se escapa continuamente entre ellos resecando mucho los labios». ¿Quiere decir que a Madonna o a Lara Stone se les derraman los líquidos de la boca cuando beben? Depende de los niveles de separación entre los dientes, como puntualiza la doctora: «Entre uno y dos milímetros los efectos secundarios no son graves y se puede hacer vida normal».

Si se está planteando hacerse una diastemia de diseño, debe saber que se trata de un intervención costosa y tediosa. Como señala Maniegas, «hay dos vías para conseguirlo: recurriendo al ‘‘stripping'', una técnica de limado con la que se rebaja hasta un milímetro cada lado del diente, o a través de una ortodoncia, siempre que la encía tenga suficiente espacio. Si no fuera así, habría que extraer algunas piezas». La duda es si merece la pena este proceso con tal de conseguir una dentadura sensual y aniñada. La experta lo tiene claro: «En ningún caso una alteración que se provoque en la dentadura superior influiría en toda la estructura dental y cambiaría la mordida. Además, no es una operación definitiva, ya que, con el paso del tiempo, los dientes tienden a apiñarse».

Los de conejos dejan de ser un insulto. Los que han sufrido las burlas por tener unas paletas demasiado grandes pueden sorprenderse cuando les digamos que en la actualidad éstas se encargan a medida. Que son sinónimo de juventud, salud y belleza, y que no faltan técnicas de implantología capaces de aumentar el contorno de los dientes. Como explica Antonio Bowen, odontólogo especialista en implantología, «es un hecho que el actual modelo de estética en el frente anterior está evolucionando hacia una idea más realista en la que las ligeras imperfecciones en color, tamaño y posición de los dientes aportan naturalidad, y gracias a avances como las técnicas de imagen en 3D, la predicción de los sistemas de ‘‘imaging'' y los sistemas de prótesis con tecnología CAD-CAM, así como los nuevos materiales de zirconio y cerámicas inyectadas, es posible hacer variaciones en la dentadura sin sacrificar otros cometidos tanto funcionales como fonéticos». Eso sí, como añade el doctor, «hay que tener en cuenta que todo se pueda "recambiar"cuando vuelva el concepto de dientes perfectos».
Implantología
 
Y mucho más allá, como añade Maniegas, el hueso es la zona clave para trabajar a la hora de remodelar los volúmenes del rostro: «Si lo que se desea por ejemplo es realzar la zona del labio y su contorno, lo más recomendable es realizar un avance exterior del hueso maxilar, una técnica que aúna cirugía y ortodoncia, compleja pero muy segura, y que se está perfilando como una estupenda alternativa a otras técnicas anteriores. Trabajando el hueso y la arquitectura anatómica del rostro se consiguen efectos muy buenos en cuanto a rejuvenecimiento y las arrugas de la zona peribucal y la flacidez de los surcos nasogenianos pueden mejorar mucho», recalca la especialista en implantología.


El «pack» completo
«La sonrisa es uno de esos gestos capaces de marcar la diferencia entre lo que se considera belleza, envejecimiento y juventud de un rostro», explica la doctora Ana Téllez de Marbella, especialista en cirugía plástica y estomatología. Fue la pionera en España en integrar en un mismo centro los servicios de estética dental y medicina estética. Esta asociación permite realizar procesos de rejuvenecimiento globales que combinan la implantología con las inyecciones de toxina botulínica o la ortodoncia con un relleno de los labios. De hecho, el futuro de la estética pasa por la fusión de estas disciplinas médicas. Los interesados en mejorar su imagen buscan un centro en el que se les pueda practicar todo tipo de intervenciones estéticas y dentales.