Todas las comunidades respaldan el nuevo PHN de Cañete salvo Aragón

MURCIA- La presidenta de Aragón, Luisa Fernanda Rudi, no descartó ayer que pueda haber tensiones entre diferentes gobiernos del PP por cuestiones relacionadas con el agua, ya que cada uno defiende aquello para lo que ha sido elegido y «no siempre todos los intereses van en la misma dirección».

La presidenta defendió un gran pacto nacional sobre agua tal y como se incluía en el programa electoral del Partido Popular, pero en su opinión «nada tiene que ver con lo que fue el Plan Hidrológico del año 2000», en el que sí se incluía el trasvase del Ebro. Además, insistió en que el ministro de Agricultura, Miguel Arias Cañete, le ha garantizado personalmente que el citado pacto «no se va a separar un milímetro» de la oferta electoral popular, al tiempo que dejó claro que el documento respetará el Estatuto de Autonomía de Aragón. Preguntada por la posible existencia de tensiones entre gobiernos del mismo partido por estas cuestiones, Rudi reconoció que «siempre puede haberlas, en éste y en otros muchos temas», ya que cada uno tiene «la obligación de defender aquello» para lo que ha sido elegido y «no siempre todos los intereses van en la misma dirección». No obstante, hizo hincapié en que hablando se puede llegar «a puntos de encuentro comunes». En este sentido, la presidenta de Aragón subrayó que «el estado de las autonomías ha funcionado» y por ello no se mostró partidaria de devolver competencias al Estado, porque «lo que hay que hacer es gestionar bien».

Dijo que por supuesto existen «disfunciones» y se debe analizar «en qué aspectos hay una superposición de competencias» para proceder a «ordenarlos», sobre todo en un momento económico como el actual.

Así, la prioridad de la presidenta es que Aragón «esté mejor» al finalizar esta legislatura que cuando empezó, aunque reconoció que esta época es «muy compleja» y 2012 va a ser «muy duro», por lo que se debe «gestionar bien» la administración autonómica para ofrecer unos buenos servicios a los ciudadanos sin endeudarse.
También se mostró partidaria de preparar proyectos para que puedan ser ejecutados cuando la situación financiera lo permita y «en colaboración con el sector privado», porque no cree que las administraciones públicas «tengan que ser sustitutorias».

 

La Mancha pide paz
El Gobierno de Castilla-La Mancha apostó ayer por resolver el debate en materia de agua «desde el consenso» para evitar así que se produzcan «más enfrentamientos y guerras entre comunidades autónomas». Así respondió el portavoz del Ejecutivo, Leandro Esteban, a preguntas de los medios por las declaraciones del presidente de la Comunidad Autónoma de la Región de Murcia, Ramón Luis Valcárcel, quien se mostró partidario esta semana de que haya trasvases «desde el Ródano, del Ebro o del Tajo Medio». Esteban insistió en que la solución a este problema solo puede ser abordada desde un «gran proyecto nacional» en materia de agua, y añadió que mientras algunos pueden contar que presentaron una propuesta «que daba solución a gran parte» del tema, «otros solo han sido capaces de poner como solución la de enfrentar a todos». «Algunos siempre hemos dicho lo mismo, que el planteamiento al problema y la solución solo pueden ser abordados desde un gran proyecto nacional».