De «Frasier» al thriller más oscuro

David Hyde Pierce encarna a un policía anómalo en «El perfecto anfitrión»

El actor, en esta inquietante película
El actor, en esta inquietante película

MADRID- Lo mejor de los espectadores originales del cine mudo es que eran tan ingenuos como los personajes y las tramas que les proyectaban acompañados de partituras de piano. Con el paso de los años y el gigantesco consumo audiovisual diario, nuestras expectativas y experiencia sobre la ficción no se lo ponen fácil a ningún director. «El perfecto anfitrión», que se estrenó ayer en España, el pasado juega a dinamitar los prejuicios del espectador incluso cuando cree haber adivinado las costuras del «thriller» y se toma en serio este juego. Un trabajo nada sencillo cuando la trama se esconde en un chalé la mayor parte de su recorrido e implica a sólo dos personas en un gran porcentaje de los planos. Esta fue la razón principal para que David Hyde Pierce, tan poco habitual del cine aunque muy presente en la pantalla pequeña durante los 90 y principios de 2000 por su papel de Niles Crame en la serie «Frasier», aceptara protagonizarla: «Parece un papel inapropiado para mí, por eso me encantó. Al principio es lo que todo el mundo está acostumbrado a ver de mí, pero luego no dejo de sorprender a la audiencia», nos comenta sucinto desde Nueva York. Se metió de cabeza en el proyecto una vez que vio el corto de Nick Tomnay en el que está basado, que condensa lo fundamental del conflicto: «Me encantó el guión, pero también la fotografía y el tipo de tratamiento de la historia que hace este director, lo que nos facilitó mucho el rodaje que unos sentimientos tan complejos afloraran entre los dos actores», añade .

Sofisticado y relamido
El filme arranca como cualquier otro sobre atracos: un joven herido –Clayne Crawford– se arrastra por la ciudad hasta que el cerco policial le impulsa a llamar a un chalé de una urbanización apartada con la excusa de que es amigo de Julia, nombre que aparece como remitente de una postal que encuentra accidentalmente en el buzón. Le abre la puerta un tipo solitario, un tanto sofisticado y relamido (Hyde) que prepara la cena para cuatro amigos. Entonces comienza el duelo para los actores, pero tambien para el público. Un atrevido guión que apenas rodaron en 17 días: «El ritmo fue tan rápido e intenso que ayudó mucho a crear el ambiente del "thriller". En otros proyectos con más presupuesto, uno pierde demasiado el tiempo, en casos como este se va directamente al grano». Desde que acabó la serie trabaja en Broadway: «Para volver a la televisión o al cine, el personaje debería ser muy bueno, porque vivo feliz sobre el escenario», dice Hyde.


12 años en TV
Es el tiempo que la serie, para muchos de culto, «Frasier» fue emitida (de 1993 a 2004) con Pierce (en la imagen) y Kelsey Grammer