Bien por Aguirre por José Antonio Vera

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Esperanza Aguirre es mujer de ideas claras a quien le importa poco el que dirán. Gobierna la Comunidad de Madrid con una mayoría absolutísima, pese a que se trata de una región históricamente socialista con un «cinturón» presuntamente rojo de esos que hacían imposible un Gobierno que no fuera de izquierdas.

La realidad es que Aguirre ha logrado ganarse a los madrileños a base de visitar pueblos y barrios, abrir hospitales, eliminar listas de espera, crear nuevas infraestructuras y tomar medidas punteras como la implantación del bilingüismo en la enseñanza con un programa de inmersión en inglés que es hoy envidia en España.

La presidenta tiene la virtud de la espontaneidad y el «defecto» de que le cuesta aparentar. Eso le ha generado algún problema en la vida política diaria, superado con creces por sus aciertos de gestión, que ahora se concentran en el área económica. Gracias a sus medidas liberales, anti-burocráticas, de reducción de costes e impuestos, favorecedoras de la actividad empresarial, la Comunidad madrileña se encuentra cuatro puntos por debajo de la media de España en desempleo, y hasta diez por debajo de Andalucía, por ejemplo. Ahora ha tomado Aguirre una decisión fundamental. La liberalización total de horarios comerciales es algo largamente reclamado que servirá para incentivar la creación de nuevos puestos de trabajo en la región. No se si 20.500, como dice la CAM, pero seguro que en una cantidad relevante, que en ningún caso se debe despreciar.

Con anterioridad, Aguirre había simplificado trámites, eliminado tasas para los grandes establecimientos y facilitado la actividad de la venta ambulante. Todo con el objetivo de incentivar el consumo y dinamizar la economía, siguiendo pautas como las que existen en Nueva York. Los partidarios de la hiper-regulación socialista la criticarán, pero a mí me parece que Aguirre acierta de pleno. Una vez más.