Proclamación de Felipe VI

Los valores de la democracia por Jesús Posada

La Razón
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En la Legislatura en la que Gregorio Peces-Barba fue presidente del Congreso de los Diputados,tuvo el honor de presidir la prestación de juramento del Príncipe Heredero de la Corona, conforme a lo dispuesto por el artículo 61 de la Constitución. En aquel importante acto, celebrado el 30 de enero de 1986, Peces-Barba hizo un encendido elogio de la Monarquía Parlamentaria, para concluir afirmando que «si se hubieran dado las mismas circunstancias en otros momentos de nuestra historia hubiéramos podido evitar trances muy dolorosos y sangrientos». He querido comenzar con ese recuerdo estas líneas en memoria de Gregorio Peces-Barba porque pienso que pone de relieve lo que fue una de las motivaciones fundamentales de su trayectoria política: construir un marco de convivencia en el que cupiésemos todos los españoles.

Gregorio contribuyó decisivamente a hacer esa meta realidad. No sólo porque fue uno de los siete miembros de la Ponencia Constitucional; sino, sobre todo, porque su trabajo fue fundamental para que pudiese materializarse el gran acuerdo constitucional entre la UCD y el PSOE, que posteriormente sirvió de referencia a otras formaciones políticas. Buena parte de los vericuetos, de los momentos difíciles y de los éxitos de todo ese proceso se encuentran narrados en su interesante libro «La elaboración de la Constitución de 1978», valioso testimonio de las dificultades y aciertos de aquella época.

Sin embargo, quiero recordar también al Gregorio Peces-Barba universitario, a lo que dedicó todas sus energías. La docencia, la investigación, el análisis político y la gestión universitaria, en donde obtuvo un importante reconocimiento –concretamente, ocho doctorados «honoris causa» en universidades españolas y de otros cuatro países– y desde donde nos ha dejado un significativo legado: la Universidad Carlos III, que hoy ha alcanzado un justo y merecido prestigio internacional, de la que él fue su principal impulsor y rector. Formación, docencia, excelencia, compromiso, tolerancia, imperio de la Ley, aspectos todos que concurren en Gregorio Peces-Barba y que no son más que la proyección de su gran versatilidad que dedico a un único fin: conseguir que el respeto a los valores y principios democráticos rijan nuestra convivencia. Los padres de la Constitución nos van dejando. Nos toca ahora a nosotros tomar el testigo y esforzarnos por hacer perdurar su espíritu y su legado.

 

Jesús Posada
Presidente del Congreso de los Diputados