Copa del Rey

Chile

Iniesta y Cía

La Razón
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Ala selección de Chile no se le puede conceder ventajas, y Vicente del Bosque montó una defensa circunstancial por las lesiones de Puyol y Piqué, pero también confió en exceso en el equipo del primer tiempo que perdió su gran condición, el buen toque y la posesión del balón porque también acusó la ausencia de Andrés Iniesta. Puestos a hacer pruebas, tal vez habría sido mejor que alinear a Javi Martínez contar con Botía, que es central de oficio, y no tenía que improvisar su labor. Como quedó demostrado, tampoco es conveniente restar algunas de las mejores armas cuando delante hay adversario que ha demostrado sobradamente su potencialidad.
En el equipo nacional se funden perfectamente las labores de Xavi, Iniesta, Silva y Cesc Fàbregas, pero es necesario que al menos tres de ellos estén en el campo. La segunda parte cambió profundamente porque la salida del manchego dio aire al centro, proporcionó imaginación y obligó a los chilenos a ceder terreno.
Bastó la mejoría en la zona de creación, en la que Xabi Alonso no tuvo su noche, para que la zaga mostrara mayor efectividad. Probablemente, sustituir a Javi Martínez por Sergio Ramos en el centro de la zaga también habría mejorado la firmeza y habría contenido mejor los contragolpes de los chilenos Alexis Sánchez, Vargas, Isla y Beausejour, quienes tuvieron en sus botas la oportunidad de aumentar su ventaja en el marcador e imposibilitar la remontada.
Sorprenderse por la actuación de Iniesta, Silva y Cesc sería desconocer sus virtudes, enaltecidas en otras ocasiones, aún recientes. Los buenos futbolistas, juntos, no son incompatibles en ninguna alineación. La alternativa de la banda con el azulgrana Pedro hace el juego más imprevisible.