Consuelo Císcar y Carles Santos al Consell de Cultura

Torres dice que el PSPV «retoma» su labor de oposición

VALENCIA- Los grupos del PP y el PSPV en Les Corts Valencianes elegirán hoy en el pleno a los dos candidatos de los puestos que quedaban vacantes en el Consell Valencià de Cultura y que serán ocupados por Consuelo Císcar, actual directora del IVAM y esposa del síndico «popular» Rafael Blasco, y el músico Carles Santos. La primera lo hace a propuesta del PP y la segunda, del PSPV.
Estos puestos quedaron vacantes en la renovación que se produjo el pasado mes de julio. En el caso del puesto que corresponde al PSPV, estos propusieron al alcalde de Sueras, Josep Martí, sin reparar en que la pertenencia a una Corporación local es causa de inelegibilidad.
Por lo que respecta a la vacante del PP, esta plaza fue cedida al Compromís, pero al votar estos en contra al resto de candidatos populares, consideró el PP roto el pacto y votó en contra del intelectual Joan Francesc Mira, que era la propuesta de los nacionalistas.
Por este motivo, Compromís pidió al PSPV que se abstuviera en la elección del representante «popular», propuesta que el PSPV no ha secundado alegando que el pacto roto lo habían suscrito el PP y el grupo del Compromís.
Además, el portavoz socialista, Antonio Torres, tuvo un desliz, quizás intencionado, al señalar que Compromís estaba poniéndose nervioso porque el PSPV iba a ejercer una oposición responsable pudiendo llegar a acuerdos en temas trascendentes, algo que se interpretó como un reproche a la etapa anterior de Jorge Alarte.
La nacionalización de Bankia también estuvo presente en la Junta de Portavoces y así los síndicos de la oposición pidieron a Alberto Fabra firmeza para recuperar el control en Bancaja, así como la dimisión de José Luis Olivas «por llevar a la entidad a la ruina».
Por su parte, el portavoz del PP, Rafael Blasco, consideró que la Junta de accionistas del Banco de Valencia está «en su perfecto derecho» de comenzar cualquier tipo de actuaciones que estime oportunas, y señaló que confía en que se defiendan los derechos de una institución «señera» con toda «la fuerza y con toda la determinación».