España

Se va Raúl leyenda del Real Madrid

«El fútbol es y ha sido mi vida. Y el Madrid ha sido mi casa. Hoy es el primer día de mi nueva vida, en la que intentaré ser tan feliz como he sido aquí». Raúl deja su club, pero no abandona el fútbol porque fue en el Madrid donde le enseñaron a no abandonar. «La palabra rendición no existe para mí, es lo que me han enseñado», dijo el ya ex capitán madridista. Y no se rinde, le quedan dos años como futbolista y quiere aprovecharlos. «En Alemania o en Inglaterra», dice, pero su destino es el Schalke 04 alemán.

El capitán del Real Madrid Raúl González saluda a los aficionados durante el acto de despedida
El capitán del Real Madrid Raúl González saluda a los aficionados durante el acto de despedidalarazon

«Te queremos», le gritaban los aficionados desde las gradas mientras leía su discurso de despedida. No podían esperar. Raúl tampoco. Nunca le ha gustado ser el protagonista, pero ayer no había otro. En el palco le acompañaban Florentino Pérez y los 16 trofeos que ha ganado como jugador madridista. Después, en la conferencia de prensa, era Jorge Valdano el que se sentaba a su lado. El hombre que le hizo debutar con el primer equipo a los 17 años era también el que le decía adiós en la puerta de su casa.Raúl se marcha sin nombrar heredero. Alguien llevará su número «7», pero eso no le duele. «Antes fue de Butragueño, y de Amancio, y de Juanito», reconocía. Y después será de otro. «El número no importa, lo que importa es el escudo», dice Raúl. El escudo era él y sus palabras son una muestra más de que el capitán ha representado como nadie los valores del Real Madrid. «Me gustaría como presidente que los jugadores siguieran el ejemplo de Raúl», dijo Florentino Pérez. «Allá donde estés, juegues donde juegues, la camiseta del Real Madrid es y será siempre tu camiseta. Este estadio es y seguirá siendo tu casa. No te vamos a olvidar, entre otras cosas porque no queremos olvidarte», añadió el presidente madridista.Después de que el presidente y su junta directiva lo despidieran en el palco, Raúl bajó a su hábitat natural, a la hierba, donde recibió el cariño de su público. «Raúl, Raúl», gritaban al tiempo que le lanzaban camisetas para que se las devolviera firmadas. Era su último momento como «jefe» del Bernabéu, un momento que le hubiera gustado disfrutar con el estadio lleno. «Pero las circunstancias son las circunstancias».Raúl es madridista, pero también es futbolista. Por eso no quiere renunciar a los años que le quedan en el césped. «Creo que aquí hubiera jugado mucho, pero era mi última oportunidad para probar fuera de España», comentó. Un viaje en el que le acompañará su familia, su mujer y sus cinco hijos. «Seguiré siendo madridista, aficionado y abonado. Espero que gane muchos títulos y lo seguiré en las finales a las que espero que llegue».Antes de llegar al Bernabéu hizo una parada en Valdebebas para despedirse de los que han sido sus compañeros hasta ahora. Allí fue donde tuvo su primera conversación con Mourinho. «Me hizo dudar, claro que sí», comentó. Pero Raúl no estaba dispuesto a convertirse en un actor secundario. Aunque él está seguro de que iba a jugar «y mucho» si se hubiera quedado en el Madrid. «Estoy convencido de que si me quedase jugaría y creo que mucho, porque he hablado con el entrenador, pero el cuerpo me pide otra cosa. Me marcho con mucho dolor y pena porque esto es lo más grande, pero creo que una experiencia fuera me va a llenar», asegura. Se va Raúl y el Madrid se queda sin escudo.