El Lliure anula la obra de Boadella por los recortes

El teatro acoge «Quitt», obra profética de Peter Handke sobre el capitalismo

BARCELONA– En 2010, el Teatre Lliure firmó un contrato programa con las Administraciones que le garantizaba un presupuesto de 7,9 millones de euros. Dos años después, esa cantidad se ha reducido en más de dos millones de euros. La última rebaja, anunciada hace ocho días a Lluís Pasqual, director del teatro, les resta otros 614.320 euros. Por ello, se han visto obligados a prescindidr de dos montajes programados. El primero, «Amadeu», obra basada en la vida y obra del compositor Amadeu Vives, un catalán que triunfó en Madrid con el género español por excelencia, la zarzuela. La obra, creada y dirigida por Albert Boadella, abortará el que tenía que ser su regreso a los escenarios catalanes.

Cancelada una obra del Grec
La cancelación hará que el espectáculo no pase por Barcelona, ya que no se podrá recuperar para la siguiente temporada, algo que sí sucederá con el otro estreno cancelado, el nuevo montaje de Pep Bou, que tenía que estrenarse en el Festival Grec de este año y en el que el propio Pasqual era el director. El espectáculo podrá verse en el Lliure en 2013. «He pasado días sin dormir, pero la elección de qué espectáculos cortar ha sido mía. Boadella lo ha entendido, es consciente del contexto de crisis en el que estamos», aseguró ayer Pasqual.
El director asegura ver con temor la forma en la que se están sucediendo los recortes en cultura, aunque declara que no quiere verlo como ningún drama. «Me da mucho miedo que dentro de dos años todo sea Tele 5. Soy de los que creen que las subvenciones, lo que hacen, es facilitar el acceso al público a la cultura», señaló el director, que aseguró que ya sospechaba un nuevo recorte, «cuando los bancos ya no te dan créditos avalados por la Generalitat».

Precisamente la crisis, y en especial el capitalismo feroz, son la base del próximo espectáculo del Lliure, «Quitt», que se estrena mañana. El escritor alemán Peter Handke escribió en los años 70 una pieza en que describía al detalle todos los desastres del capitalismo feroz encarnados en la figura de un gran empresario capaz de hacer cualquier cosa por incrementar su poder. Las devastadoras consecuencias de sus actos han convertido la obra en algo así como en un poema profético de lo que ha ocurrido y está ocurriendo en la actualidad.

Dirigido por el propio Pasqual, y con un elenco que incluye a Eduard Fernández, Andreu Benito, Jordi Boixaderas, Jordi Bosch, Míriam Iscla, Marta Marco y Boris Ruiz, la obra es un ejemplo del teatro posmoderno de la época en la que se escribió, con los propios actores dirigiéndose al público, conscientes de su papel de actores. «La obra es como un espejo que se rompe y enq ue en cada fragmento queda encerrado una imagen de la realidad que tiene ecos en el espectador», aseguró Pasqual.

Eduard Fernández es Quitt, presidente de un trust de empresas, busca crear un holding en busca de dominar el mercado. Poco a poco entrará en una espiral de locura que acabará por desentrañar todo el cáncer encerrado en la maquinaria capitalista. «Es como si este hombre fuese el capitalismo, consciente de su maldad, pero sin remordimiento, hasta que al final explota», aseguró Fernández.