Valladolid cuenta ya con el sexto centro regional de Inserción Social

El Centro de Inserción Social de Valladolid (CIS), que fue inaugurado tras una inversión de casi ocho millones de euros, se ha convertido en la secta infraestructura de estas características en Castilla y León, aunque no será hasta finales de marzo cuando reciba a los primeros reclusos, que designará Instituciones Penitenciarias de entre los internos que se encuentren en un proceso avanzado de reinserción o que cumplan su pena en régimen abierto

Miguel Alejo y Cecilio Vadilo durante la visita al nuevo centro
Miguel Alejo y Cecilio Vadilo durante la visita al nuevo centro

Las nuevas instalaciones cuentan con 99 habitaciones dobles y dos más para personas con movilidad reducida, que podrán ser ocupadas tanto por la población reclusa masculina como femenina y en la que trabajarán 28 funcionarios que comenzarán a incorporarse entre este mes de febrero y marzo. Castilla y León cuenta ya con centros de inserción social también en Salamanca, León, Burgos, Segovia y Zamora y en el futuro está previsto crear uno más en Soria.
El centro dispone de taller productivo y ocupacional, dos aultas talleres, comedor, lavandería, biblioteca, zona deportiva y de atención sanitaria.

Unas instalaciones que, según explicaba la secretaria general de Instituciones Penitenciarias, Mercedes Gallizo, reflejan el esfuerzo del Gobierno por los centros de inserción social para dar «respuesta a una carencia social» que había hasta el año 2004-2005 cuando comenzaron a crearse. Se trata de una apuesta «por la seguridad pública» sobre la base de la reinserción de las personas que han cometido un delito, en un medio abierto que tiene por objeto su «recuperación paulatina» y donde pueden seguir programas de orientación e inserción laboral para su completa integración en la sociedad cuando terminen de cumplir su pena. El delegado del Gobierno, Miguel Alejo, mantenía que se trata de un «acto constitucional» ya que la Constitución quiso recoger el valor de la reinserción de los que tienen que cumplir una pena. La puesta en marcha de este Centro de Inserción Social es la «expresión», el «reflejo clarísimo» de esa voluntad de que el sistema penitenciario sirva para reeducar a estas personas. Además, dijo que estas acciones suponen un ejemplo más de cooperación entre administraciones.