África

Al Yazira la televisión de los otros

Pregunta: ¿Llegará el día en que Al Yazira pregone el derrocamiento de las monarquías autocráticas del Golfo como la que da cobijo a la propia cadena de TV en el emirato de Catar? Con las revoluciones de Túnez y Egipto y la guerra en Libia, la televisión árabe se ha erigido en altavoz de los anhelos democráticos en el mundo árabe. Llega a una audiencia de 200 millones y ha enviado un ejército de periodistas a las revueltas contra los regímenes autoritarios del norte de África. 

partidarios de gadafi en Libia han gritado consignas contra Al Yazira. En la imagen, un joven muestra su apoyo a la cadena catarí.
partidarios de gadafi en Libia han gritado consignas contra Al Yazira. En la imagen, un joven muestra su apoyo a la cadena catarí.

El éxito de la retransmisión de la «revolución en directo» en Egipto y su gran despliegue en la guerra de Libia han recordado al «momento CNN» que vivió la cadena americana durante la primera Guerra del Golfo. «Para los árabes, Al Yazira tiene más prestigio que la CNN porque la gente se identifica con lo que cuenta», explica el periodista especializado en Oriente Medio Adrien McLiman. Soazig Dollet, directora para Oriente Medio de Reporteros Sin Fronteras, cree que la clave es que Al Yazira trata a los árabes «sin los prejuicios de los occidentales, sin tratarlos de terroristas. Es un canal árabe hecho para los árabes».

Un juego muy calculado

La pregunta de si Al Yazira será capaz de aplicar la misma fórmula informativa en Qatar –llegado el caso– que en Egipto pone sobre la mesa los fines «poco nítidos» de la cadena, según denuncian algunos analistas. Al Yazira fue la televisión que Ben Laden utilizó para propagar sus mensajes y la misma que entrevistó a terroristas de Al Qaida. Para McLiman, la cadena está jugando la carta de la libertad de expresión: «Pero es un juego muy calculado para demostrar que también en los países árabes existe la opción democrática», explica este periodista, quien también destaca que Al Yazira «ha hecho una labor informativa fabulosa en el mundo árabe».

 Najib Abu Warda, profesor de Relaciones Internacionales en la Complutense, considera que hay dos puntos de vista sobre Al Yazira: «Es una herramienta muy poderosa financiada por el Ministerio de Asuntos Exteriores catarí, que le ha dado a este miniestado del Golfo Pérsico una gran capacidad de influir en el mundo árabe, otorgando a este país una importancia que no se corresponde con su tamaño. Además, Qatar es un estado menos democrático que el de Egipto y Túnez».

A juicio de Abu Warda, este argumento explicaría por qué a la cadena se le concede el margen de libertad que no tiene ningún otro medio árabe. La otra teoría que según el profesor esgrimen muchos intelectuales aventura que Al Yazira «es un medio camuflado cuya finalidad es asimilar paulatinamente la influencia del estado de Israel en la zona».

Pocos dudan de que Qatar dicta su política exterior a partir de la cadena. WikiLeaks dio a conocer un documento del embajador de EE UU en el país en el que acusaba al primer ministro catarí de usar la televisión como herramienta para negociar con otros países. El director de la cadena en inglés, Al Anstey, lo negó.

Al Yazira marcó la pauta en las revueltas de Túnez y Egipto, donde el régimen Mubarak le cortó la señal. También fue vetada en Kuwait, Jordania, Arabia Saudí y Siria. En Egipto, los manifestantes gritaban «arriba Al Yazira». En Libia, los afines al régimen de Gadafi claman contra el medio catarí. Es la televisión más seguida en el mundo árabe, la que presenta una programación más completa y especializada, «el medio televisivo más parecido a la BBC», explica Abu Warda. Una entusiasta seguidora de la cadena es la secretaria de Estado Hillary Clinton, quién ha reconocido que su país está perdiendo la «guerra informativa» en favor de la cadena árabe. «Al Yazira está liderando en este sentido, y esto está cambiando la mente y actitudes de la gente. Nos guste o no, es muy eficaz».