Grecia incapaz de formar gobierno

No ha sido necesario agotar los tres días estipulados para formar Gobierno en Grecia. 24 horas después de las elecciones, la formación conservadora Nueva Democracia –que logró una pírrica victoria en las urnas– ha tirado la toalla. Su líder, Antoni Samaras, anunció ayer, tras una intensa jornada de contactos con los grupos de la oposición, que «ha sido imposible» recabar los apoyos suficientes para formar Gobierno. Por tanto, ha devuelto el mandato y ahora le corresponde al segundo partido más votado, la Coalición de la Izquierda Radical (Syriza), intentar un pacto de investidura. En caso de que también fracase, la responsabilidad recaerá sobre el dirigente socialista del Pasok, Evangelos Venizelos. Si no logra arrancar un acuerdo, el presidente de Grecia, Karolos Papoulias, estará abocado a convocar de nuevo elecciones.
La debacle de los dos partidos tradicionales –los únicos que apoyan los compromisos de austeridad con Bruselas– ha sido de tal magnitud que ni tan siquiera uniendo los escaños de ambos consiguen la necesaria mayoría para formar Gobierno.

 Que los diez millones de electores griegos iban a castigar en las urnas a los socialistas del Pasok y los conservadores de Nueva Democracia era un secreto a voces desde hace meses. Lo que ha sorprendido y preocupado más fuera del país heleno es que los votantes hayan virado a los extremos para manifestar su rabia. Para el semanario «To Vima», «el pueblo griego nunca ha perdonado a Pasok su eslogan de la campaña de 2009 ‘Hay dinero', y tampoco perdonó nunca que el país fuese puesto bajo tutela, ni que Nueva Democracia se retractase, ni la obsesión de su líder, Antonis Samaras, de convertirse en primer ministro».

Los neonazis de Amanecer Dorado han irrumpido por primera en el Parlamento con 21 diputados. Estos últimos prometen en su programa expulsar a los inmigrantes irregulares y colocar minas antipersonas en la frontera griega para evitar la entrada de «sin papeles».

En opinión de George Tzogopoulos, analista de la Fundación Helénica para Política Europa y Asuntos Exteriores, el avance del grupo nazi «refleja el enfado de los griegos con los partidos tradicionales, no toda la gente que ha votado por Amanecer Dorado comparte los principios neonazis». Y es que, a diferencia de la derecha populista de otros países, Amanecer Dorado hace una exhibición de la simbología nazi que no se había visto en Grecia desde la dictadura militar. «Los griegos siempre han sido nacionalistas y ahora han podido expresar lo que piensan. La gente no debe temerme», ha dicho el presidente de la agrupación, Nikos Michaloliakos.

 

Temor a una salida del euro
La Comisión no pudo evitar ayer expresar su inquietud ante los resultados electorales en Grecia. «Esperamos que el futuro Ejecutivo de Grecia respete los compromisos», manifestó ayer la portavoz comunitaria, Pia Ahrekilde, antes de advertir de que, si Atenas no cumple, Bruselas cerrará el grifo. Si Grecia incumple, no habrá dinero y por tanto la salida del euro será una realidad casi inevitable. Según el delegado del Fondo Europeo de Estabilidad Financiera (FEEF), Klaus Regling, ese escenario supondría «una catástrofe no sólo para el país heleno».