Copa del Rey

Una selección un estadio medio vacío

Los organizadores se dan por satisfechos pese a dejar vacías 28.000 localidades del estadio Lluís Companys.

La mayoría de los 28.150 espectadores que ayer acudió a Montjuïc lo hizo con banderas estelades
La mayoría de los 28.150 espectadores que ayer acudió a Montjuïc lo hizo con banderas estelades

BARCELONA- La capacidad de convocatoria de la selección catalana de fútbol va a la baja. Quizá porque el rival de este año era Honduras, quizá porque el escenario de esta edición era el gélido estadio Lluís Companys de Montjuïc o quizá porque el formato de partido amistoso en Navidad está caducando, el caso es que el encuentro que ayer jugó el equipo catalán congregó a 28.150 personas en un estadio con capacidad para 56.000. La cifra contrasta con la registrada el año pasado en el Camp Nou, cuando 45.000 personas vieron en directo el Cataluña contra Argentina. Sin embargo, también entonces se vio un estadio medio vacío.
Los que ayer acudieron a Montjuïc lo hicieron pertrechados con «estelades» y con pancartas con el lema oficioso «una nación, una selección». Los espectadores ocuparon los dos laterales del estadio olímpico y dejaron desiertos los goles. No fue, ni mucho menos, una gran entrada, pero los organizadores y los partidarios de la causa se dieron por «satisfechos». Satisfecho el seleccionador, Johan Cruyff, porque se temía algo peor y satisfecho el presidente de la Generalitat, Artur Mas, que protagonizó su primer acto público en el palco del Lluís Companys desde que tomó posesión del cargo.
Mas, en declaraciones a TV3, manifestó su deseo de que los 28.100 espectadores que ayer fueron a Monjuïc sirvan de ejemplo en el futuro «para que la gente se anime porque sería bueno tener los estadios llenos cuando juega la selección catalana». El president admitió que el proceso para internacionalizar a los combinados catalanes está «encallado», pero aseguró que «es una bandera que se tiene que seguir levantando».
«Todo esto de las selecciones deportivas es una de las grandes piedras en el zapato que tenemos. Porque aquí el Estado español juega muy fuerte en contra, ya que ellos consideran y, seguramente no les falta razón, que las selecciones deportivas nacionales son un gran símbolo nacional y, por tanto, lo combaten tanto como pueden. Es un camino difícil, no lo tenemos que negar, lleno de obstáculos y dificultades, pero lo importante es no perder la fe», afirmó Mas.
El presidente de la Federación Catalana de Fútbol (FCF), Jordi Casals, por su parte, subrayó que hay que mantener la ambición de lograr la oficialidad de la selección catalana y puso como próximo objetivo la celebración de una de copa de naciones con la participación de Cataluña, País Vasco, Irlanda y Escocia.
La FCF ya ha iniciado estas gestiones contactando con el presidente de la Federación Española de Fútbol, Ángel María Villar, y aspira a jugar este torneo en una fecha reconocida en el calendario de la FIFA. El deseo de la FCF es que Cataluña dé la talla antes estas selecciones, como lo hizo ayer ante Honduras (4-0).